Paralelismo forzado

El edil Pedro Aldavero./
El edil Pedro Aldavero.

Como para un nacionalista no hay mejor adversario que el exterior, y en el caso de Compromís y otros, el español, el senador Carles Mulet ha instado al Gobierno a posibilitar el retorno de las 52 obras de arte que las Capuchinas se llevaron a Barbastro cuando cerraron el convento de Castellón como ha hecho con las piezas del Real Monasterio de Santa María de Sigena depositadas en Lérida. Nada ha dicho, sin embargo, de la existencia de una sentencia judicial que así lo ordenaba. Ni del patrimonio artístico que se llevaron las clarisas del Real Monasterio de Santa Clara de Xàtiva porque como lo depositaron, al menos inicialmente, en Canals ya no le interesa. Si hubiera sido a «España», habría hecho astillas. Pero en este supuesto todo en casa, entendida por tal la Comunidad Valenciana.

Una piscina de once millones. Átese bien los machos el Ayuntamiento de Xàtiva si está pensando en sacar la gestión de la futura piscina cubierta de Les Pereres que promueve Pedro Aldavero a concurso. El consistorio de Benetússer aprobaba en noviembre la liquidación del contrato de la antigua concesionaria y acordaba solicitarle 260.000 euros en concepto de deterioro de las instalaciones y otros gastos. Pero en diciembre se ha encontrado con que la firma adjudicataria le reclama a su vez en las alegaciones la friolera de 11 millones de euros. Suma resultante de agregar a los cinco millones que la empresa invirtió en su construcción, la subvención a la explotación no cobrada, el lucro cesante por la finalización anticipada del contrato y los perjuicios que llevaron a la liquidación de la sociedad. Entre unas cosas y otras la piscina permanece cerrada desde marzo de 2014.

Cegar alcorques se ha puesto de moda. La concejala de Valencia Lourdes Bernal (PP) ha acusado al equipo de Gobierno que preside Joan Ribó de «talar más de mil árboles en un año» y de cegar alcorques «sin una causa que lo justifique». Árboles, en Xàtiva, se han cortado pocos. Pero reponer, no se ha repuesto ninguno. Y eso que lo que más les gusta a los concejales de parques y jardines es comprar árboles; a los de iluminación, sustituir faroles, farolas, luminarias y bombillas; a los de obras públicas, reasfaltar calles hasta dejar las casas por debajo del nivel de la calzada, etcétera. Cubrir de hormigón el vacío que dejan los ejemplares abatidos debe ser una moda tripartita porque Bernal ha pedido que «allí donde había un árbol no deje de haberlo nunca». A sus camaradas setabenses no les vendría mal hacer suyas sus palabras porque Cerdà no habría podido tapar los alcorques de la Alameda si el PP hubiera repuesto los plataneros muertos durante su largo mandato.

El PP aprobó el ADN canino estando en funciones. El contrato para la realización del censo canino de Xàtiva mediante el genotipado del ADN de los animales lo adjudicó el PP el 27 de mayo de 2015, tres días después de perder la mayoría absoluta, según informa El Diario. Publicación que asegura también que «el informe del biólogo municipal se firmó el 25 de mayo, un día después de los comicios municipales». Se da la casualidad asimismo de que el representante de la firma adjudicataria, Biotech Bussines International, es el impulsor de la implantación de este registro en Xàtiva, Enrique Perigüell Ortega, quien, como se recordará, se vio obligado a dimitir como concejal en 2014 al trascender la noticia de que tenía intereses en el sector. Perigüell sustituyó como administrador único de la sociedad ADN Perros al exsocio de Bernat Soria en Andalucell José A. Mateos Fernández, con quien el exministro de Sanidad coincidió en el centro público de investigación Cabimer. Pero igual firma tratos en nombre y representación de ADN Perros que en nombre de Biotech Bussines International, según El Temps. Como ADN Perros se quedó con la contrata de Alboraia. Y como administrador y apoderado de la segunda suscribió, según ha confirmado LAS PROVINCIAS, el contrato con el Ayuntamiento de Mislata en octubre de 2016; un acuerdo cuya duración es de tres años y contempla el pago de 163.802 euros en la primera anualidad, la del censado, y de 70.401 las dos siguientes. A diferencia del de Xàtiva que es cuatrienal y por valor de 52.000 euros. Mucho más económico es el acuerdo al que llegó con el consistorio de Almussafes: 36.180 euros. Aunque la fórmula más barata de todas ha sido la sellada recientemente con el Ayuntamiento de Alcoi, ya que como el resultado del análisis lo tendrán que aportar los dueños de los perros, la corporación sólo ha tenido que invertir mil euros en la compra de la aplicación y comprometerse a abonarle una mensualidad de 70 euros en concepto de mantenimiento.

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