Una investigadora de Almussafes abre una vía para tratar infecciones oculares

La investigadora de Almussafes, sentada a la izquierda, con su equipo de trabajo. / lp
La investigadora de Almussafes, sentada a la izquierda, con su equipo de trabajo. / lp

El equipo de trabajo en el que participa María Sebastián ha visto cómo su estudio se ha publicado en una revista científica internacional

REDACCIÓN ALZIRA.

La revista científica internacional del ámbito farmacéutico 'Drug Delivery and Translational Researh' ha publicado recientemente un estudio realizado por el Grupo de Investigación en Desarrollo de Nuevas Formas Farmacéuticas de la Universidad CEU Cardenal Herrera que muestra el resultado de la tesis doctoral de la almussafense María Sebastián Morelló, con la que la profesora de esta institución educativa consiguió el pasado 2017 la calificación de sobresaliente 'cum laude'.

La investigación, que han dirigido la decana de la Facultad de Ciencias de la Salud de la CEU UCH, Alicia López Castellano, y Cristina Balaguer, y en la que también han participado en calidad de coautores los profesores María Aracely Calatayud y Vicente Rodilla, abre una nueva vía en el tratamiento de infecciones oculares. Tal y como explican, «la cantidad de fármaco que atraviesa la córnea aplicando cremas o gotas es muy limitada y es necesario desarrollar otras fórmulas alternativas más eficaces de administración por vía ocular».

En este sentido, el equipo de María Sebastián ha desarrollado un nuevo inserto para la administración ocular de un antibiótico, el moxifloxacino, indicado en casos de infecciones bacterianas en los ojos como la queratitis corneal o la endoftalmitis bacteriana. «Cuando aplicamos crema o gotas en los ojos se activan los mecanismos de defensa del globo ocular, como las lágrimas, lo que diluye el fármaco aplicado. En ocasiones menos de un 5% del fármaco administrado con estas formulaciones logra penetrar en el ojo de forma efectiva», explican.

Para ampliar ese porcentaje, han trabajado «en el desarrollo de insertos oculares, que son discos o cilindros muy delgados, hechos con materiales poliméricos bioadhesivos, que se colocan en el interior del párpado, se adaptan a la forma del ojo y van liberando de forma controlada el fármaco a administrar a través de la córnea, disolviéndose tras el tratamiento», explican los autores del mismo.

«Para que pueda utilizarse en humanos debe recorrer un largo camino con numerosas pruebas in vivo, primero en animales y posteriormente en personas. Sin embargo, esta investigación es un paso más que ahora, con la publicación en esta prestigiosa revista de ámbito internacional, está a disposición de toda la comunidad científica», resalta María Sebastián.

«Es muy satisfactorio y produce una gran alegría ver que todo el trabajo realizado durante los últimos cinco años ha obtenido este resultado. Para un científico es muy importante que su trabajo no se quede en un cajón y que su esfuerzo se convierta en un granito de arena para continuar hacia adelante», señala.

Durante el proceso, han analizado la eficacia de diferentes tipos de insertos, utilizando polímeros bioadhesivos con distintas características fisicoquímicas, para comparar entre sí cuál de ellos podía lograr el grado de permeabilidad óptima para la administración del moxifloxacino.

Finalmente, los investigadores han conseguido desarrollar un inserto muy delgado, prácticamente transparente y de fácil adherencia a la mucosa ocular, que proporciona concentraciones oculares de moxifloxacino a través de la córnea superiores a otros formatos de administración que actualmente se comercializan, incluida la vía oral.

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