Las heladas causan pérdidas de 35 millones por daños en 7.500 hectáreas de frutales

Daños en un campo de la Vall d'Albaida. / lp
Daños en un campo de la Vall d'Albaida. / lp

Las comarcas más afectadas por el frío y el viento de los últimos días han sido la Vall d'Albaida, la Costera y la Ribera Alta, según AVA-Asaja

BELÉN GONZÁLEZ ALZIRA.

Si en el mes de enero los agricultores de algunos municipios de las comarcas de la Ribera Alta y La Costera, como Turís o La Font de la Figuera, alertaban de las pérdidas por la sequía y el déficit hídrico que sufrían los cultivos, ahora es el temporal de frío y viento el que está causando graves daños y, por tanto pérdidas, en los cultivos de frutas de hueso, caquis y cítricos de estas comarcas y principalmente de la Vall d'Albaida, donde, después de temperaturas primaverales en invierno, ahora, en plena floración, se han registrado hasta 4 y 5 grados bajo cero.

La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-Asaja) calcula en una primera estimación que la superficie total castigada por el frío podría abarcar unas 7.500 hectáreas de cultivo, mientras que las pérdidas económicas que soportarán los productores superarán los 35 millones de euros a falta de concretar los datos.

En cuanto a los cultivos, los frutales de hueso (albaricoque, melocotón, nectarina o paraguayo), principalmente, pero también el caqui y las variedades más tempranas de cítricos y almendros, son los que se han llevado la peor parte. Los niveles de afección han llegado en algunos casos al 100% de la cosecha en determinadas zonas, si bien el grado medio de los mismos oscilaría entre un 40 y un 70% de la producción de la próxima temporada.

El presidente de AVA-Asaja, Cristóbal Aguado, lamenta que «el frío haya llegado en un momento especialmente delicado porque, después de un invierno bastante cálido y seco, muchos frutos ya se encontraban en un estado avanzado de floración e incluso ya habían empezado las labores de aclarado. Para muchos agricultores la campaña ya se ha terminado y eso repercutirá muy negativamente en el empleo y la economía de muchos pueblos que tienen en la agricultura su principal fuente de riqueza».

Testimonios recogidos en la Vall d'Albaida hablan de 'heladas negras', caracterizadas por un frío seco y con bajo nivel de humedad en el ambiente, cuyos efectos en la agricultura resultan muy nocivos puesto que impiden la formación de una capa de hielo sobre la fruta y favorecen así que el frío incida directamente en la estructura molecular, destruyendo el tejido interno y aportando un color oscuro, tirando a negro, que precede a su muerte. Algunas localidades que registran campos de frutales totalmente arrasados son la Pobla del Duc, Castelló de Rugat, Quatretonda, Llutxent y Salem.

Precisamente, el Grupo Popular de la Pobla del Duc, ha solicitado un pleno urgente y extraordinario para abordar este asunto y pedir a la Conselleria de Agricultura que este municipio sea declarado como zona catastrófica, manifestando que las pérdidas, que apuntan son del 90% de la producción de la cosecha de kaki, ciruelo, melocotón y nectarina, suponen «una auténtica ruina para la economía del municipio».

Al respecto, el alcalde, Vicent Gomar, corrobora la importancia de las pérdidas, pero indica que aún es pronto para concretar datos. Ha informado que para hoy está prevista la reunión urgente del Consejo Agrario Local, para abordar el asunto y que tanto la cooperativa agraria como la Unión de Agricultores también están recopilando dados para hablar con exactitud del alcalde de los daños ocasionados por las heladas, puesto que si bien hay zonas que sí que han podido llegar al 90% de pérdida en la producción, como se lo corroboraba algún agricultor, parece ser que otras zonas más altas del término municipal, la cifra no es tan alta.

Con respecto a la solicitud del Partido Popular, asegura que oficialmente no han recibido dicha solicitud, pero que, insistiendo en que el equipo de gobierno local es el primero en impulsar este pleno, considera que deben contar con todos los datos para poder aprobar la solicitud que puedan trasladar a la Conselleria de Agricultura y que, en cualquier caso, será en el Consejo Agrario de hoy donde se pueda concretar más las cifras de daños.

En la Ribera Alta estas heladas se suman a las acontecidas a finales de febrero, que afectaron a unas 500 hectáreas según datos de Agroseguro, de manera que vienen a agravar las importantes mermas de producción que ya se esperaban en frutales de hueso de municipios como Turís, Catadau, Alfarp, Llombai, Carlet o Benimodo, entre otros términos de la zona.

Además, cabe destacar la incidencia del frío sobre los brotes del caqui en términos que son grandes productores de este cultivo, como L'Alcúdia, Carcaixent, Guadassuar o el ya mencionado Carlet. Aunque todavía es pronto para concretar el alcance de los daños, las primeras estimaciones de AVA-Asaja apuntan a que la cosecha de caqui valenciano podría ser en torno al 10% inferior a la de la temporada pasada.

En la comarca de La Costera también alberga explotaciones frutícolas total o parcialmente arrasadas, aunque no será hasta los próximos días cuando se pueda comprobar posibles perjuicios tanto en cultivos de caqui como de cítricos y almendros.

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