La Generalitat exige medidas correctoras para la ampliación de la cantera de Enguera

Un camión se dirige a la cantera en una imagen de archivo. / lp
Un camión se dirige a la cantera en una imagen de archivo. / lp

Con carácter previo a las obras, se deberá actuar en cuestiones como las carreteras o la pantalla vegetal para evitar molestias y riesgos

MANUEL GARCÍA ENGUERA.

La Generalitat Valenciana, a través de la Dirección General de Medio Ambiente y de Evaluación Ambiental, ve «aceptable desde el punto de vista ambiental» el proyecto de ampliación de la cantera de Enguera siempre y cuando se apliquen varias medidas protectoras y correctoras propuestas y se cumplan varios condicionantes para evitar molestias a los vecinos.

En concreto, la Generalitat señala que antes de las labores de ampliación se deben llevar a cabo las medidas para mitigar los efectos derivados del funcionamiento de las instalaciones fijas de tratamiento de áridos (ruidos y polvo fundamentalmente) que están situadas al Este del área actualmente en explotación. Además, se procederá a realizar una auditoría acústica al inicio del ejercicio de la actividad o puesta en marcha y al menos cada tres años. Esta auditoría acústica la deberá realizar un organismo de control autorizado para determinar posibles infracciones.

Asimismo, y también con carácter previo a la ampliación, se deberá construir una pantalla vegetal del perímetro Norte de la explotación con idénticas características que las previstas en el perímetro de las instalaciones fijas y diseñada para minimizar tanto el impacto visual como el acústico.

Los propietarios también han pedido que no haya actividad durante la noche

El tercer aspecto al que se deberá hacer frente es el acondicionamiento del vial de acceso de acuerdo con lo establecido en el informe de la Diputación de Valencia, titular de la vía. Por lo que respecta a la carretera, se apunta que se debe garantizar la seguridad vial en el camino mediante la realización de las actuaciones que permitan el cruce de dos vehículos pesados ejecutando la ampliación de la sección transversal del camino de acuerdo con la Diputación.

También se ha de analizar el firme para verificar si está en condiciones de soportar el tráfico pesado producido por la explotación durante los 20 años siguientes a la puesta en servicio de la misma implementando en caso contrario las medidas necesarias para garantizar su capacidad. Finalmente, también se ha de acondicionar la intersección de acceso a la explotación de manera que en los accesos se garantice la visibilidad suficiente necesaria para realizar las maniobras de acceso con seguridad.

Para garantizar que se lleven a cabo las medidas preventivas y correctoras propuestas se llevará un registro documentado del programa de vigilancia ambiental.

El propio Ayuntamiento de Enguera, en sus alegaciones aprobadas en 2016, recomendaba que se prestara la máxima atención a las emisiones de polvo y ruido y se consideraba «especialmente importante» el estudio del tráfico y el informe de la Diputación de Valencia. Desde el Consistorio se señalaba también que se debía revisar el contrato de arrendamiento con carácter previo a la tramitación del plan especial, pues la parcela fue arrendada para un uso que no está siendo el previo a la tramitación del plan especial y el contrato de arrendamiento finaliza en 2024.

El Ayuntamiento también pidió que se tuviera en consideración la catalogación como Bien de Relevancia Local de las construcciones de piedra en seco y su afección a los bancales incluidos en el proyecto, además de recordar que la zona está catalogada como de especial protección para las aves dentro de la Red Natura 2000. Solicitó que se cuantificaran económicamente las partidas presupuestarias para el control y mitigación de emisiones a la atmósfera así como ruidos, vibraciones y cualquier otra de competencia municipal.

Los propietarios de viviendas situadas en el entorno de la explotación incidieron en sus alegaciones en cuestiones similares a las apuntadas desde el Ayuntamiento y otras como un compromiso de que no haya actividad en horario nocturno.

La superficie total que se verá afectada por la explotación es de 36'36 hectáreas, de las cuales la mitad (18'18) son terreno forestal.

En el proyecto, la empresa Cales La Plana SA, integrada en el grupo Calcinor, que se dedica a extraer roca caliza y a fabricar productos calcinados, áridos clasificados y hormigones, propone la realización de jornadas informativas sobre la ejecución de las voladuras. Recuerdan que las mismas «tienen lugar entre semana y las viviendas son recreativas y por lo tanto ocupadas exclusivamente en fin de semana».

También se señala por parte de la empresa que la ampliación de la actividad «no va a afectar a la circulación que se seguirá dando en los mismos términos que hasta ahora, por lo que la actividad no provocará un empeoramiento del tráfico en dicha vía».

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