Cullera cierra un buen agosto con lleno en la primera quincena y un 90% en la segunda

Turistas en la playa de Cullera en pleno mes de agosto.
Turistas en la playa de Cullera en pleno mes de agosto. / lp

El 30% de los visitantes de la ciudad han sido extranjeros y los restaurantes afirman que el gasto ha sido similar al del pasado año

LAURA BOSCÁ CULLERA.

El turismo de Cullera ha cerrado un buen mes de agosto en el que el principal sector ha llegado a alcanzar el 100 % de ocupación durante la primera quincena y ha rozado el 90 % de media en la segunda, a tenor de los datos ofrecidos ayer por la Concejalía de Turismo del Ayuntamiento.

De esta forma, se afianza la recuperación del principal motor económico de la ciudad. Las cifras han estado a la altura de las expectativas y desde el Gobierno municipal han valorado «positivamente» el desarrollo de la campaña durante el mes fuerte del año y han asegurado que el resultado «demuestra la fortaleza de Cullera como destino turístico de referencia».

No obstante, la diferencia sustancial respecto a los años anteriores ha sido el buen comportamiento del turismo desde Semana Santa, encadenando varios períodos de alta afluencia con unos meses de mayo y junio como hacía tiempo que no se veían. La temporada ha alargado y eso ha sido beneficioso para la economía y el empleo.

La media de ocupación más alta a lo largo de todo el mes de agosto la han logrado los apartamentos turísticos con un 95 % aunque en algunas empresas han estado prácticamente al 100 % y no han notado diferencia entre la primera y la segunda quincena. Los precios este año han subido y la tendencia ha sido reservar con mucha antelación, una diferencia sustancial respecto los últimos veranos en los que el cliente esperaba a los chollos de última hora. En 2017, el usuario de apartamento turístico ha sido más previsor y ya había reservas desde inicio del año.

Por su parte, los hoteles de la ciudad se han situado en el 85 % de media y no son pocos los que han colgado el cartel de completo, especialmente durante la primera quincena. Muchos establecimientos han optado por incrementar ligeramente el precio de la habitación.

Reseñable es también que el camping ha estado al 100 % todo el mes en bungalows mientras que hostales, pensiones y apartahoteles también se han movido en cifras similares a las anteriormente descritas.

En agosto se ha mantenido la tendencia de este 2017 y el 30 % de los visitantes de la ciudad han sido de procedencia extranjera. Francia lidera notablemente una vez más la aportación. A gran distancia, Reino Unido y Alemania son los dos otros países europeos de mayor procedencia de visitantes. Por comunidades autónomas, Madrid y la Comunitat Valenciana, seguidas por las dos Castillas y el País Vasco son los lugares de origen de aquellos que han decidido pasar el mes en Cullera.

La demanda de alojamiento se disparó durante los días del Medusa Sunbeach Festival. Cullera colgó esos días el cartel de completo. La ciudad no pudo absorber toda la demanda y se tuvo que derivar a muchos clientes fuera de la misma.

Precisamente, el punto álgido del mes se vivió durante el puente de agosto. La coincidencia del festivo veraniego con la celebración de la tercera edición del macroevento musical atrajo a más de 300.000 visitantes. Sólo el festival ha congregado a 185.000 asistentes, que se suman a los más de 200.000 turistas que de normal visitan la ciudad por estas fechas. El impacto económico en la ciudad del Medusa se ha cifrado en 22 millones de euros.

Por su parte, los restaurantes han trabajado a buen ritmo en una línea similar a la del año pasado. Según ha explicado el presidente de los hosteleros, Juan Femenía, en muchos casos se ha incrementado la facturación aunque admite que todo depende de la zona en la que esté el restaurante y de diversas variables. «En general, hemos estado en la línea del año pasado. El gasto sigue siendo aún moderado y debemos trabajar en ese sentido», apunta.

Otro termómetro del comportamiento del turismo son las actividades acuáticas. Los responsables destacan el incremento de un 25 % de la clientela. «Sobre todo franceses», destacan aunque lamentan que las condiciones climatológicas y el estado de la mar no les han permitido trabajar todo lo que lo podrían haber hecho.

Otra de las cifras que revelan una mayor presencia de turistas este verano en la ciudad son las relativas a la recogida de residuos. A falta de las cifras de agosto, en julio Cullera ha aumentado la cantidad de basura recogida respecto a 2016. De este modo, en los meses de junio y julio se registró una diferencia positiva de 117,4 toneladas de residuos en comparación con este mismo periodo de tiempo el año anterior.

En junio, se recogieron un total de 1.224 toneladas de basura, 76 más que el pasado año. Del mismo modo, en julio se retiraron de las calles 1.853 toneladas de residuos urbanos, 117 toneladas más que en el mismo periodo en 2016.

Este verano ha contado con una mayor cantidad de actividades turísticas organizadas por el ayuntamiento, dispersas por toda la ciudad. Además de las habituales, se han impulsado acciones de dinamización en el barrio del Pou, el Faro, el Racó y San Antonio.

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