Cullera aprueba el presupuesto para 2018 con el que se espera reducir la deuda al 75%

Imagen del pleno en el que se aprobaron las cuentas de 2018. / lp
Imagen del pleno en el que se aprobaron las cuentas de 2018. / lp

El próximo año el gobierno solicitará a Hacienda que retire el plan de ajuste ante los datos de recuperación económica

R. A. CULLERA.

El gobierno de Cullera (PSOE-PSPV / Compromís) ha aprobado en solitario el presupuesto municipal de 2018. Un presupuesto destinado a devolver al municipio a la normalidad económica, en palabras del alcalde, Jordi Mayor.

El primer edil se mostró optimista en sus previsiones económicas y aseguró que en 2018 el equipo de gobierno dejará el endeudamiento municipal por debajo del 75 %, el máximo legal permitido por la ley. Actualmente ya se sitúa en el 82,75 % , muy cerca del objetivo, lo que supone 100 puntos menos desde 2012, ejercicio en el que llegó a superar el 180 %.

Asimismo, Mayor explicó que el consistorio por primera vez va a cumplir la regla de gasto impuesta por el Ministerio de Hacienda y expresó su convicción de que en el próximo año Cullera también estará en disposición de hacer lo propio con el período medio de pago a proveedores.

«En menos de tres años hemos logrado darle la vuelta a la gestión económica de este ayuntamiento, que era un absoluto desastre con el PP en el gobierno», manifestó el alcalde durante el debate. «Hemos pasado del colapso a una gestión seria y responsable y antes de que acabe la legislatura podremos irnos a Madrid a decirle al señor Montoro que nos saque del plan de ajuste», defendió la máxima autoridad local, «algo que hace tan solo dos años y medio era impensable», apostilló. Y es que el plan de ajuste en el que se encuentra Cullera obliga a no poder reducir los impuestos y a tener limitadas las inversiones con fondos propios.

Por capítulos, las partidas sociales vuelven a tener un gran protagonismo. Por tercer año consecutivo, se incrementa la inversión en políticas para las personas, concretamente en un 9 %. «Este es el presupuesto más social de la historia del municipio», defendió el concejal de Hacienda, Juan Vicente Armengot. Al respecto, se consolidan las conquistas de derechos ciudadanos. Solo a Servicios Sociales, Tercera Edad, Residencia Municipal y el Plan de Emergencia Social el municipio destinará más de 2,6 millones de euros.

En este campo destaca la mayor dotación de la bolsa social de empleo, que este año está presupuestada en 350.000 euros y viene además acompañada de una modificación de su reglamento para posibilitar contratos más largos para las personas en riesgo de exclusión social. Una modificación que contó con el apoyo de todos los grupos que forman el consistorio.

El gobierno también ha contemplado una subida de las subvenciones a entidades sociales, culturales y deportivas, que fueron recortadas drásticamente por parte del anterior ejecutivo. De ello se verán beneficiadas entidades como las Fallas, los clubes deportivos, las Amas de Casa, ANEC y AFEMRB, además de las sociedades musicales, AFACU que ya se subieron en 2017.

Otro de los aspectos destacables del presupuesto es la modesta recuperación de la inversión tras años en los que la situación económica y financiera la había hecho desaparecer de los presupuestos. Así pues, Cullera invertirá 300.000 euros de recursos propios en la adecuación de la nueva central de la Policía Local, cuya realización se complementará con fondos de la Diputación de Valencia.

De forma añadida, ha dispuesto una partida para solicitar la inversión del 1,5 % cultural al Ministerio de Fomento cuyo fin es acabar la Casa de la Enseñanza y convertirla en un vivero de empresas y en un centro de recursos estratégicos para el turismo.

También se presupuestan 80.000 euros para el plan de movilidad de la concejalía de Medio Ambiente que contemplará la creación de nuevos tramos de carril bici.

Armengot detalló las partidas y reseñó que la previsión de ingresos y gastos es de 29,6 millones de euros, lo que supone más de dos millones de subida en comparación con 2017. El incremento responde a una mejora en la recaudación y la intención del gobierno municipal, una vez estabilizada la economía municipal, de destinar menos dinero del superávit a los bancos y más a las políticas sociales.

Mayor concluyó asegurando que en 2016 el gobierno local priorizó la acción para rescatar personas, en 2017 consolidó esa línea y metió mano a las políticas de reconducción de la economía municipal y en este 2018 además de culminar la normalización económica recupera la inversión.

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