Amics de la Murta de Alzira exige celeridad al Consell para mejorar el puente de Felipe II

Reciente visita a la Murta de autoridades locales y autonómicas. / lp

El colectivo recuerda que el paraje, catalogado como Bien de Interés Cultural, está «tan indefenso» ante un incendio como en 2016

MANUEL GARCÍA ALZIRA.

La rapidez para actuar en los diferentes aspectos que afectan al paraje alcireño del valle de la Murta, ya sea el patrimonial o el medioambiental, no está siendo la nota característica por lo que respecta a las diferentes administraciones implicadas en su defensa.

Desde el nacimiento de la Associació d'Amics de la Murta, este colectivo ha advertido ya en varias ocasiones sobre la necesidad de actuar cuanto antes en las diferentes áreas que atañen a esta zona, una de las más valiosas del término municipal y de la provincia y que recibe miles de visitas cada año.

Tras conseguir una subvención para la reconstrucción de la torre dels Coloms, opción que fue la más votada por parte de los vecinos en una reciente encuesta ciudadana, el siguiente objetivo de esta entidad es el puente de Felipe II, que está declarado también Bien de Interés Cultural y en el que, en una reciente visita, se detectaron algunas grietas que, aunque no de manera urgente, sí alertan sobre la necesidad de actuar sobre él con rapidez.

En declaraciones a LAS PROVINCIAS, Xavier Blasco, presidente del colectivo, recordó que en una visita efectuada el pasado mes de noviembre detectaron esta situación y se lo comunicaron a Isabel Aguilar, concejala alcireña de Patrimonio. Así, desde el Ayuntamiento se ha elaborado un informe, por parte de los servicios técnicos, que ya se ha remitido a la Generalitat, al tratarse de un Bien de Interés Cultural.

«Confiemos en que respondan cuanto antes para que se pueda actuar lo antes posible en el puente», explicó Blasco, quien añadió que su deseo sería que por encima de ese puente dejaran de pasar vehículos que podrían seguir dañando poco a poco el estado de la infraestructura. En su contra juega que la alternativa a este puente para que circulen vehículos cuenta con una carretera muy estrecha.

Otro de los aspectos que preocupan a los miembros de este colectivo es la posibilidad de que se pueda producir un incendio en la zona. El valle de la Murta, según Blasco, «sigue tan indefenso como hace un año» cuando se vivieron situaciones de riesgo como el incendio de Tavernes y el que afectó a Carcaixent que a punto estuvo de saltar a la Murta.

Blasco reconoció que la zona no está lo suficientemente limpia como para poder responder con garantías y que un fuego causara el menor daño posible. Solicitó que el Ayuntamiento tenga personal especializado para trabajar en este área «y que no sea gente que está en el paro y que no tiene formación concreta» que puede causar daños medioambientales a determinadas especies por no conocer el valor que éstas pudieran tener.

De este modo, la asociación confía en que el plan específico de incendios para la Murta se pueda aplicar cuanto antes.

Amics de la Murta recuerda que ya propició una reunión con Julià Àlvaro, secretario autonómico de Medio Ambiente, Delia Álvarez, directora general de Prevención de Incendios, el subdirector de Espacios Naturales de la Generalitat Valenciana y el Ayuntamiento de Alzira, representado por el departamento de Medio Ambiente, «y donde se consiguió que la administración se implicara y se comprometiera a agilizar los trámites para la creación de un plan específico de prevención de incendios para la Murta. Desde el Consell del Paraje Natural Municipal de la Murta esperamos facilitar la creación del plan, pero, sobre todo, que se pueda aplicar lo antes posible», remarcaron.

Esta asociación informó que Teresa Martí Crespí, responsable de medio ambiente, ha sido elegida por el Consell Local de medio ambiente como miembro del Consell del Paraje Natural Municipal de la Murta: «Estar dentro del Consell del Paraje nos da pie para poder participar en la creación del plan de usos, muy importante para que las medidas que se toman en la Murta sean acordes con el uso que hace la sociedad de ella. El valle ofrece una dualidad naturaleza-cultura que hay que tener en consideración y proteger. La Murta ha de ser de todos y para todos».

Además, el aumento de las visitas ha provocado que el Ayuntamiento comience a estudiar la creación de una normativa de usos de este paraje para concretar medidas en materia de acceso.

«Picos de 3.000 visitas a la larga la Murta no lo soportará. Es necesaria una normativa donde se regulen el número de visitas, los decibelios y otros aspectos porque ahora dependen de nuestra decisión. Se debe racionalizar el acceso porque creemos que más de 800 personas a la vez no es bueno que estén dentro», explicó el concejal de Medio Ambiente, Pep Carreres. Para ello se proponen ideas como restringir el acceso en coches o utilizar un autobús desde la ciudad. Propuestas que se deben acordar entre los diferentes actores interesados en este paraje para determinar soluciones al gran número de visitas.

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