Alumnos de Ontinyent construyen drones para control forestal y rescate de personas

El Ayuntamiento impulsa la participación de los institutos locales en la IV Feria Aérea de Valencia para fomentar la innovación educativa

BELÉN GONZÁLEZ ONTINYENT.

Construir drones con una finalidad social o medioambiental de impacto positivo para su entorno. Ese es el objetivo que las concejalías de Educación y Juventud del Ayuntamiento de Ontinyent pretenden conseguir impulsando la participación de los Institutos de Enseñanza Secundaria de la localidad en la IV Feria Aérea de Valencia. Gracias a la misma, alumnos de uno de los centros de la localidad, en concreto el IES l'Estació, construirán drones de control para el entorno forestal y el rescate de personas.

«Pensamos que este proyecto reúne dos de los objetivos que tenemos, hacer de Ontinyent una ciudad innovadora y educativa», explica el concejal de Educación, Óscar Borrell, quien ha explicado que se trata de un proyecto promovido por la Universidad Miguel Hernández, la FECYT (Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología - Ministerio de Economía, Industria y Competitividad) y la empresa El Caleidoscopio, que el año pasado incluyó dos acontecimientos de 'Feria Aérea' en Alicante y València, iniciativa a la que Ayuntamiento de Ontinyent se sumó y este año ha querido repetir para que alumnos de otro centro puedan participar de la experiencia.

Borrell explicaba que «el año pasado desde el Ayuntamiento impulsamos esta experiencia dotando de los materiales necesarios en los institutos Pou Clar y Jaume I, y este año vamos a hacer lo mismo con el IES l' Estació y el Colegio La Concepción, potenciando el aprendizaje de todo el alumnado de la población y también la formación del profesorado, así como el uso social de la tecnología».

El director del IES l'Estació, Pedro Vanyó, que agradecía la puesta en marcha de este proyecto por parte del consistorio ontinyentí, destacaba la importancia «de contar con materiales de los que no disponemos normalmente, materiales caros que permitan al alumnado desarrollar proyectos más diversos en las clases de informática y tecnología». El proceso de aprendizaje se inicia con una fase de formación del profesorado, para luego dar el protagonismo al alumnado, primero con el montaje y configuración de los drones, y posteriormente pensar y plantear posibles aplicaciones sociales o medioambientales.

Uno de los profesores que trabajan en el proyecto en este centro, Ferran Mas, del departamento de informática, ponía de relieve el interés «de que los profesores también podamos aprender cosas por vez enseñar a los alumnos, que será quien en última instancia proponga qué aplicaciones prácticas podrían tener estos drones».

El proceso culminará con la presentación de los proyectos de institutos de toda la provincia en la feria que tendrá lugar el próximo mes de mayo en la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de la Universidad de València.

Más ayudas al transporte

Por otra parte, el Ayuntamiento de Ontinyent ha aprobado otorgar un total de 10.600 euros en ayudas para el transporte de alumnos que cursan estudios universitarios fuera de la ciudad, ampliándose la dotación inicial prevista, de 6.000 euros, para atender las 106 solicitudes que reúnen los requisitos para acceder a estas aportaciones de 100 euros cada una. El concejal de Educación explicaba que «responde a la vocación educadora del gobierno de Ontinyent, que no puede dejar de colaborar en facilitar el acceso de todos a la formación universitaria y especialmente cuando la crisis económica y el paro afectan de una manera especial a nuestros jóvenes».

Según la legislación vigente, los consistorios pueden ofrecer prestaciones sociales siempre que no suponga un aumento en el gasto en esta materia. En el caso de Ontinyent, la ayuda a los estudiantes no supone ningún aumento del gasto, según explica el concejal, puesto que ésta es concedida a una empresa de transporte que realizaba una línea de transporte universitario y que dejó de prestar el servicio.

Entre los méritos y circunstancias para conceder las ayudas, en la convocatoria figuraban diversas cuestiones como l a nota media o la situación de desempleo de todos los miembros de la unidad familiar, entre otras. Al aprobarse la ampliación de la partida para atender todas las solicitudes, nada más ha sido necesaria que el alumnado menor de 30 años acreditara estar matriculado en al menos el 50% del curso lectivo de cualquier centro del sistema universitario valenciano en el pasado curso, así como estar empadronados en Ontinyent desde hace, como mínimo un año.

Borrell avanzaba que, tras esta buena acogida, las nuevas ayudas continuarán en los próximos cursos. «Este proyecto ha sido todo un éxito y no dejaremos de facilitar el acceso de todos a la formación», dice.

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