Alquiler con terraza incluida

Obras en la nueva oficina de Turismo de Xàtiva./
Obras en la nueva oficina de Turismo de Xàtiva.

La gente pensó que cuando la concejala de Turismo Mariola Sanchis alquiló 220 metros cuadrados del restaurante El Lleó por la friolera de 900 euros al mes y acto seguido resolvió invertir 60.000 euros para convertirlos en un gran centro de recepción de turistas, el mencionado bar habría perdido su derecho a utilizar las dependencias de la antigua gasolinera como terraza. Pero no ha sido así. En lugar de montarla frente a la garita construida en la esquina de la vieja gasolinera por la anterior corporación y ahora desalojada, ahora la instala delante de donde continúan estando los aseos. ¿Y todos contentos?

Peligro: «normalitzadors» sueltos. Algunos versos de Espriu musicados por nuestro paisano Raimon están causando estragos en el nomenclátor callejero y en la toponimia del término municipal. Y es que el deseo de salvar las palabras genuinamente valencianas y recuperar «el nom de cada cosa» ha de estar fundamentado, ya que de lo contrario el resultado no puede ser más nefasto. Nos lo demuestran algunas de las correcciones que están llevando a cabo las autoridades setabenses.

Primero se equivocaron al dedicar la calle Trobat a un miembro de la familia, Joan Baptista Trobat, que precisamente nunca vivió en dicha vía, como ya contamos en su día. Con lo que, además, contravinieron la tradición local de aludir únicamente al linaje: Roca, Menor, Grau, Enriques, Bru, Bellver, etcétera.

Después bautizaron como carrer de la Presó del Justícia una calleja, una subida, en realidad, que no tenía nombre oficial, pero conocido popularmente como Carreró de la Mare de Déu, porque al carecer de números de policía no figuraba en ningún registro, ningún censo o 'statu animarum'. Y ahora nos informan de que han bautizado la conocidísima Senda de les Olles como Camí de les Foies, un apelativo doblemente absurdo por cuanto una 'foia' es una hoya y dicha senda discurre precisamente por la cresta de esta estribación de Bixquert.

El estrecho que perdió a Santa Ana. La tendencia a nominar por boca de asno no es, desgraciadamente, nueva. Ya la anterior corporación de Xàtiva rebautizó el camí estret de Santa Anna como camí de l'Estret, cuando en la toponimia local sólo hay un camí de l'Estret, el de Les Aigües. Así llamado tanto por discurrir junto al río Albaida como por los manantiales que lo flanquean al inicio, en la Vall d'Albaida, y al final, ya en Bixquert, de este desfiladero de la sierra Grossa.

El callejón de la Mala Carga. Un nombre que no se ha restituido, en ninguna de sus modalidades, la oficial y la popular, es el del camino que discurría entre 'l'hort clos' o huerto vallado que poseían las clarisas extramuros y la Casa de los Sanz, con posterioridad sanatorio y durante un tiempo iglesia, y que unía la Baixada del (convent del) Carme con el Camp de Dalt. No se ha repuesto a Dios gracias, habría que apostillar. Porque desde el siglo XVI aparecía en los documentos oficiales como callejón de la Mala Carga, pero la gente lo conocía como carreró dels cagallons. Una anécdota lo recuerda. Fíjense si era popular esta alusión al aspecto que solía presentar el camino que en 1980, un vecino de Académico Maravall, ya fallecido, escribió al ayuntamiento para quejarse por la supresión de los nombres políticos del callejero y concluyó su carta afirmando que los componentes del primer consistorio democrático eran capaces de volver a llamar a su calle carreró dels cagallons. Lo que muy pocas personas saben es que un concejal le contestó indicándole que, en efecto, sería una forma muy adecuada de llamarla si sólo viviera él en ella.

Fotos

Vídeos