El alcalde de Cullera anuncia que la piscina cubierta abrirá sus puertas bajo gestión pública

El Ayuntamiento logra que el Consell pague los 450.000 euros que costó la vigilancia de la instalación tras paralizarla el PP local

REDACCIÓN ALZIRA.

La apertura de la piscina municipal cubierta de Cullera se hará bajo gestión pública. Así lo anunció en el pleno el alcalde de la localidad, Jordi Mayor, durante el debate de la aprobación del Reglamento de Régimen Interno de la instalación aprobado por unanimidad.

El nuevo centro deportivo se encuentra en la recta final de finalización de las obras de la primera fase después de que el actual ejecutivo municipal haya logrado desbloquear las obras, que se reactivaron a finales del año pasado después de que se paralizaran en 2014 por falta de recursos económicos.

Mayor expuso que serán los trabajadores municipales del área de Deportes y los socorristas rescatados este año para la plantilla municipal por el consistorio -después de que pasaran de fijos a indefinidos por decisión del anterior gobierno- quienes se harán cargo de la gestión de las instalaciones. El alcalde rechazó de entrada la gestión privada y argumentó que las experiencias en otros pueblos demuestran que al final estos servicios siempre acaban siendo rescatados por la Administración pública con un coste mayor para la ciudadanía.

Frente a quienes abogan por la vía privada, Mayor se preguntó por qué motivo no defienden lo mismo para otras instalaciones municipales como el pabellón deportivo, el polideportivo o la propia Casa de la Cultura. «La piscina no es un lujo», dejó claro, «porque hay personas que necesitan rehabilitación que ahora se han de ir a otras poblaciones o clubes deportivos», defendió.

La máxima autoridad local no se aventuró a dar una fecha de apertura, pero sí dejó claro que la instalación se podrá utilizar antes de que se acabe la segunda fase, que consistirá en la adecuación de la parcela exterior así como de las instalaciones complementarias -salas para actividades deportivas, etc. «Se abrirá como piscina y poco a poco se le sumarán más servicios», precisó.

Mayor insistió en que la gestión pública no significa que el uso de las instalaciones vaya a ser gratuito «pero apostaremos por unas tarifas que sean asequibles para la mayoría social». Otro de los aspectos destacados por Mayor es el acuerdo con el Consell por el que la Administración autonómica se ha hecho cargo de los 450.000 euros del coste de la vigilancia de las obras tras su paralización. «Es otra de las chapuzas que nos dejaron los anteriores gobernantes y que ha tenido que arreglar este gobierno de progreso y el de la Generalitat», criticó Mayor.

El desbloqueo de las obras se produjo en noviembre tras meses de negociaciones para encontrar una solución a la compleja situación burocrática en la que había quedado esta infraestructura durante los últimos años de gestión del PP, cuando la falta de recursos económicos frenó en seco los trabajos.

La instalación está en proceso de finalización de la primera fase tras haberse realizado un modificado de la obra. La inversión del modificado asciende a 464.000 euros de los que el consistorio se hará cargo de 211.000. Por su parte, la Generalitat correrá con los gastos íntegros de la finalización de la primera fase. Por otra parte, la Generalitat ha dotado dos millones en sus presupuestos para la segunda fase. El consistorio licitará y ejecutará las obras.

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