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Muere Juan Moleres Ibor, abogado y cronista oficial de Sollana

Muere Juan Moleres Ibor, abogado y cronista oficial de Sollana
  • Era hijo predilecto del municipio y fue secretario de la Mutualidad Arrocera de Seguros, donde desarrolló una gran labor

El abogado y cronista oficial e hijo predilecto de Sollana, Juan Moleres Ibor, ha fallecido en Valencia a los 90 años de edad.

Autor del libro ‘Historia de Sollana’, una publicación que apareció en 1983 y que fue revisada y ampliada para su reedición en el año 2002, Moleres era toda una institución en la comarca de La Ribera y en su localidad natal de Sollana, en la que existe una calle con su nombre.

Licenciado en Derecho por la Universidad de Salamanca, Juan Moleres Ibor, era miembro de la junta de gobierno de la Asociación de Cronistas del Reino de Valencia y de la Asociación Española de Cronistas Oficiales, además de académico de la Reial Acadèmia de Cultura Valenciana.

Además de ejercer como abogado, Moleres fue durante muchos años el secretario de la Mutualidad Arrocera de Seguros (Agromás), la entidad más antigua de España en su género, donde desarrolló una labor meritoria y encomiable .

Los miembros de esta histórica mutua, en la que Moleres hizo valer su profesionalidad y rigor laboral, se sienten herederos de un proyecto que, nacido en 1940, tuvo una importancia capital para el cultivo del arroz en Valencia. Posteriormente fue extendiendo su radio de acción y actividad aseguradora hacia otros sectores agrarios. Agromás ocupa actualmente una posición destacada dentro del ránking de a treintena de empresas dedicadas a esta actividad y que forman parte de Agroseguro, la entidad que las agrupa a todas ellas.

Moleres fue nombrado cronista oficial de Sollana en 1954, cuando sólo tenía 27 años, y durante los 63 años que ejerció como tal nunca dejó de investigar en archivos y bibliotecas de toda España para llenar de contenido y aportar datos veraces sobre la historia de su pueblo. Una localidad que supo reconocer y agradecer su buen hacer y en 2004, cuando cumplió 50 años como cronista, le rindió un emotivo homenaje donde se le concedió el título de hijo predilecto y se inauguró la calle que lleva su nombre.

Como investigador, Moleres destacó por su constancia, rigor y minuciosidad, cualidades que le distinguieron para desarrollar con brillantez su tarea de historiador local. Amante también del patrimonio cultural, fue secretario de la Delegación a Valencia de la Sociedad española de Amigos de los Castillos.

Como persona, destacó por su calidad humana y la vocación de servicio hacia sus conciudadanos. Colaboró con el Ayuntamiento y otras entidades en todas las tareas para las que fue requerido. Estaba casado con María Dolore y era padre de dos hijos, Maloles y Juan.

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