Las Provincias

Acusan a Francesca Chapí de ir a la suya

La convocatoria de la constitución del nuevo Consell de la Dona de Xàtiva, fijada para la tarde del día 16, ha molestado por igual a socialistas y nacionalistas. Unos y otros están plenamente convencidos de que la concejala de la Mujer Francesca Chapí (EU) lo hizo a sabiendas de que a esas horas una multitud de falleros se concentraría a las puertas de la Casa de la Ciutat para asistir a la entrega de premios. Y, por tanto, se confundirían las churras con las merinas, dicho sea sin ánimo de ofender a nadie. Por cierto que entre los galardones entregados figuraba el de mejor grupo escénico, que en la presente edición festiva correspondió a la comisión de Molina-Claret por un cuadro cuyo protagonista, el Yonqui del dinero, combinaba lo local con lo universal.

Halagar el bolsillo fallero. Cortos nos quedamos cuando les hicimos notar cómo se estaban esforzando las nuevas autoridades para meterse a los falleros en el bolsillo a costa del dinero ajeno. Al incremento de un 70% del importe total de los premios que entrega el Ayuntamiento de Xàtiva y al galardón instituido hace apenas unos días por la concejal de Medio Ambiente Pilar Gimeno (Compromís) para cubrir de parabienes el monumento más ecológico cabe añadir dos guiños económicos más al colectivo festero.

Uno de la Mancomunidad de Municipios de La Costera-La Canal, cuyo presidente Roberto Granero, dotó con 500 euracos el premio a la comisión que se fotografiara con un distintivo repartido al efecto y obtuviera más aprobaciones en una conocida red social. Certamen que no ha cosechado mucho éxito, a pesar de lo fácil que era alzarse con la bolsa. Por lo que hemos podido comprobar sólo se presentaron diez originales en las señas indicadas por 'La Manco', varias de ellas de la falla que, a juzgar por el número de apoyos recibidos, debe haber resultado ganadora, la Ferroviaria de Xàtiva.

Rodríguez, más que Rus. Y si la Mancomunidad de La Costera y La Canal se tiró de la cabeza a la piscina fallera, la Diputación que preside Jorge Rodríguez no quiso ser menos. Los 180 euros por comisión que entregaba Alfonso Rus a todas las comisiones de la provincia (800, agrupadas en 53 juntas locales) se convirtieron en un ejercicio de largueza y liberalidad en 250. Huelga aclarar que en atención a «la trascendencia social de las fallas», que si no, de qué.

Ausencias en la Baixada de Sant Josep. La pugna por ver quién da más a las comisiones falleras no se traslada a otros ámbitos de la fiesta. A la romería de Sant Josep sólo asistieron miembros del Gobierno socialistas.

Un año sin subsanar las deficiencias. Por la boca muere el pez. Y medio mundo. Especialmente si se dedica a la política. Uno los recursos que el alcalde Cerdà empleó en 2016 para prohibir la celebración de corridas fue que el coso no estaba preparado para acoger espectáculos nocturnos. Y aunque luego se desdijo sobre la marcha al contratar una exhibición de doma de caballos y otra de motos, ambas celebradas en la oscuridad de la noche, ahora se ve obligado a sostenerla y no enmendarla. O lo que es lo mismo: a descartar el coso como escenario de la inauguración o de la clausura porque no reúne las condiciones necesarias de seguridad. Un año ha tenido para subsanarlas.

Quién pagará el pato ferial. Otra declaración llamativa suya de esta semana a Radio Xàtiva ha sido que el mayor gasto que supondrá la ampliación de la feria no se afectará a la calidad de los espectáculos programados. ¿A quién afectará entonces, aparte de al bolsillo del contribuyente? No lo aclaró. Ni falta que hace. Los presupuestos son unas mantas, no cortas sino a medida. Y si se pasa por un lado habrá de recortar por otro si no quiere incrementar el déficit. ¿O es ese el rumbo que quiere tomar?

Ajenas a la polémica. Desapercibida. La suerte que han tenido las concejalas de Sanidad, Cristina Suñer (Compromís), y Seguridad y Turismo, Mariola Sanchis (PSOE), es que la campaña 'Controla't en falles: si te'n passes t'ho perds', presentada por ambas con gran solemnidad, pasó completamente desapercibida en Xàtiva. Pero en Castellón, donde se repartieron los mismos folletos, con la sola diferencia de que donde en La Costera se decía fallas en La Plana se hablaba de la Magdalena, se formó un buen lío. Las feministas denunciaron que la guía vulnera el derecho de las mujeres y las criminaliza. La consejera de Igualdad y Políticas Inclusivas Mónica Oltra, última en enterarse de lo que más le concierne, se comprometió a trasladar uno de los ejemplares al Observatorio de Publicidad no Sexista. Y aún así no faltaron los que consideraron que el texto quitaba importancia a los estupefacientes en función del lugar donde se tomaran. Lo mejor de todo es que la ONG acabó retirando los prospectos de Castellón, pero las autoridades que propiciaron su desembarco en Xàtiva aún no han dicho esta boca es mía.

La parte tranquila de San Pascual. Los contrarios a la construcción del museo que el industrial Vicente Quilis pretende erigir y excavar junto a las murallas de Levante se preguntan cuánto tardará un conocido miembro de Acció Ecologista Agró que vive en una casa con terreno situada en la parte alta de la calle de San Pascual en exteriorizar su parecer sobre el proyecto. Las obras de los hipogeos escalonados van a perturbar la tranquilidad y el retiro de «la escondida senda» en la que reside.

Compañeros de curso. Por cierto que se da la casualidad de que Vicente Quilis Moscardó, J. Richart Pérez y el historiador, exconservador del museo y promotor de la declaración de toda ese paraje como bien de interés cultural (BIC) Mariano González Baldoví cursaron juntos el bachillerato en el Instituto José de Ribera. No como ahora, que deben ser agua y aceite.

Un 35% más de lluvia en marzo. La lluvia caída en el 5º temporal del año sitúa las precipitaciones registradas en marzo en un 35% por encima de la media de los últimos 3 años. El agua acumulada los días 12 y 13, fundamentalmente, y en menor medida el 14, unida a registrada el día 3 supone un total de 109,6 milímetros, frente a los 12,6 de febrero, que se quedó a mitad (50,4%) de la media. El acumulado anual indica que en poco más de dos meses y medio se han recogido 249,2 litros por metro cuadrado. Lo que representa un 48,1% del conjunto del ejercicio.