Las Provincias

La abstención del PP permite al gobierno de Algemesí (PSPV y EU) aprobar sus cuentas

Parte de los concejales que componen el pleno de Algemesí. :: lp
Parte de los concejales que componen el pleno de Algemesí. :: lp
  • Los populares aluden a la responsabilidad para no votar en contra y Més Algemesí critica las promesas incumplidas del gobierno local

Finalmente no hubo sorpresas ni cambios de última hora y el gobierno municipal de Algemesí, formado por PSPV y EU, logró la aprobación de las cuentas municipales para 2017 gracias a la abstención del PP.

En el pleno se aprobó un presupuesto de 18,3 millones de euros con los votos a favor de PSPV y EU, la abstención del PP y el voto en contra de Més Algemesí.

El presupuesto para el próximo año, según afirmaron fuentes del gobierno municipal mediante un comunicado, refuerza la parcela económica del Plan de Dinamización Económica, Trabajo y Formación con 875.000 euros que se distribuyen, entre otras partidas, en el programa municipal de trabajo, gastos de formación-empleo, cursos, ayuda económica a los nuevos autónomos, becas jóvenes universitarios, campaña de animación comercial y plan de dinamización económica.

Además, en políticas sociales se invierten 798.000 euros, principalmente en el proyecto Riu, el programa de intervención a familias desfavorecidas, la prestación del servicio de educador social, la dinamización comunitaria de mejora del barrio del Raval y atenciones asistenciales.

En el capítulo de educación la partida presupuestaria asciende a 787.000 euros que se distribuyen principalmente en el programa barrio escuela, la xarxa de llibres, becas de transporte universitario, programa La Dipu te beca, becas a familias de educación infantil y material y mobiliario de las escuelas infantiles municipales.

Agricultura tiene una partida de 473.000 euros para inversión en caminos rurales, el convenio mejora del medio rural, ayudas agrícolas y el programa de vigilancia con drones.

Urbanismo, medio ambiente, parques y jardines supone para 2017 una inversión de 1.278.000 euros principalmente en mejora de accesibilidad de aceras, mejora del alumbrado público, carril bici, pacto de las alcaldías, campañas públicas de medio ambiente, mobiliario infantil adaptado, mantenimiento de polígonos industriales y limpieza pública.

La alcaldesa de Algemesí, Marta Trenzano, destacó que se trata de un presupuesto que «invierte en las personas, centrado en fomento del trabajo, la dinamización económica de la ciudad, educación, agricultura y una urbanismo amable y próximo a las personas».

La máxima autoridad municipal se enzarzó en un agrio debate con el portavoz de Més Algemesí, Josep Bermúdez. Trenzano acusó a la formación de Bermúdez de fomentar la crispación y de pintar la situación del Ayuntamiento más negra de lo que realmente es.

Por su parte, desde el PP justificaron su abstención en que, aunque no eran sus cuentas ideales, permitían la aprobación de las mismas por responsabilidad y para que no se tuvieran que prorrogar las de 2016.

Desde Més Algemesí, en un comunicado remitido en la tarde de ayer, recordaron que se trata de los presupuestos aprobados «con menos aceptación de la historia reciente de Algemesí». Así, se aprueban unas cuentas «que la mayoría de concejales no consideran adecuadas».

Més Algemesí presentó una enmienda a la totalidad «para tratar de paliar, en la medida de lo posible, las deficientes existentes, y lo hizo teniendo en cuenta las expectativas y propuestas del resto de grupos». A causa del «pacto previo» a tres bandas entre PSPV, EU y PP, según Més Algemesí, esta enmienda no prosperó.

Més Algemesí manifestó su sorpresa ante el hecho de que el PP tenga «poca fe y esperanza en que sus propuestas se hicieran realidad más allá de una línea en un papel, ya que dijeron que estarían vigilantes. Como nosotros ya hemos pasado por esa situación teníamos claro qué votar».

El voto negativo de la formación se debe «no tanto al desacuerdo de en qué gastar unos centenares de miles de euros, que también, como al hecho de que los presupuestos, y los compromisos, de este año, se han convertido en papel mojado. Y eso fue lo que explicamos en el pleno, que tan importante como cuadrar los números era asegurarnos que las partidas se ejecutaban. Parece que hablar con hechos y cifras en la mano ahora se llama 'crispar' y parece que, aunque es el propio equipo de gobierno quien deja de ejecutar y cumplir los compromisos, de eso también somos nosotros los responsables».

De este modo, para Més Algemesí, «así queda clara la nueva configuración, al menos temporal, del panorama político de Algemesí. Se contrapusieron dos formas de hacer política, la de aquéllos que no valoran los compromisos adquiridos con la ciudadanía y que aprueban un presupuesto poco valiente que igual no son ni capaces de realizar, y la de aquéllos que, como Més Algemesí, consideramos que el político está para ejecutar lo que ha prometido en un pleno a la ciudadanía. Se pudo ver lo que ya se intuía, que no es un gobierno del cambio, sino del recambio».