Las Provincias

Xàtiva ilumina el castillo con luz fría

Al tripartito en el poder municipal setabense se le podría aplicar aquello que decía Fraga Iribarne del Gobierno de Felipe González: sólo acierta cuando corrige. Ejemplos ya tenemos unos cuantos: alcorques volcánicos en la plaza del Mercado, abortado cambio de bordillos en la Alameda, etcétera. El jueves pasado se paralizaron los trabajos de reposición y mejora de la iluminación del castillo. Y menos mal. Menos mal porque, tanto en el castillo menor como en las murallas del prado que desemboca en los aljibes del mayor, estaban poniendo luces blancas y frías como las de una barbería en lugar de las de luz cálida. Sin embargo, que éste fuera el motivo por el que se detuvieran las obras no lo tenemos confirmado. Por lo que no es descartable que se reanuden y a la vuelta de unos días la fortaleza adquiera un aspecto de peluquería o de cocina que eche de espaldas.

Silencio sobre los daños en la casa barroca. Mucha trasparencia a la hora informar de cuestiones no estrictamente propagandísticas no está teniendo la corporación. Tuvimos ocasión de comprobarlo cuando corrió un tupido velo sobre el desmañado montaje del retablo de la Transfiguración en el Museo de Bellas Artes y nos lo ha vuelto a demostrar a raíz de una nueva denuncia de esta sección de LAS PROVINCIAS: el hundimiento del interior de la casa de los Pelegero, un edificio barroco, con escudo de armas en la puerta, sito en la calle de En Gay. A pesar de que el inmueble es de propiedad municipal, de que durante meses tuvo el voladizo apuntalado y de que, como le consta a este periódico, los técnicos habían elaborado varios informes sobre su ruinoso estado, ni el concejal de Cultura y Patrimonio Histórico-Artístico Jordi Estellés ni la edil de Urbanismo Cristina Suñer han tenido a bien informar a la opinión pública sobre lo sucedido. Se ignora por tanto todo lo concerniente a la magnitud de los daños sufridos en esta ocasión por la casona, a si se ha evaluado el coste que supondría su restauración o si, por el contrario, el ayuntamiento va a dejar que el tiempo y los elementos le resuelvan el problema por las bravas. Sea como fuere, ya tienen tema para las próximas jornadas sobre restauración y conservación de ciudades históricas y monumentales: De cómo la Administración también propicia la ruina urbanística y monumental con su dejadez. Una pena. ¡Con lo que se tendría que haber volcado desde siempre la corporación en una calle como la de En Gay que, a pesar de su estrechez, sigue a la de Montcada y a la del Canónigo Cebrián en cuanto al valor de sus construcciones, y está dejando que se desplomen hasta los retazos que son de su propiedad ! Por lo demás, la calle En Gay es en sí misma una curiosidad. Por su arroyo pasa precisamente el límite que separa las parroquias de Santa María y San Pedro; la linde por el oeste la tiene en la antes aludida del Canónigo Cebrián. Un misterio que no ha llamado la atención de los historiadores a pesar de lo que representa, por cuanto constriñe por el Este la demarcación de la otrora poderosa Seo a las inmediaciones de la colegiata.

Once nichos de altura. La exhumación de nichos del cementerio de Granada nos ha reconciliado con todos los concejales de cementerios que en esta Xàtiva han sido, desde el que promovió la construcción del actual cementerio y clausuró el situado en las inmediaciones de la ermita de Sant Feliu, a mediados del siglo XIX al Adán que adjudicó a la baja la construcción de 250 nichos donde no caben los ataúdes de lo pequeños que son. No nos volvamos a quejar de que se vacían y derriban sin el menor respeto por los restos y la historia en ellos contenida; ni de que para arreglar el desaguisado de la estrechez estén adelgazando las paredes a golpes de piqueta. En el camposanto de San José de la ciudad nazarí hay bloques de once tramadas de altura. Atrocidad de la que nos hemos librado, ya que imagínense lo que debe ser adecentar la lápida y ponerle flores a un ser querido inhumado en lo más alto de semejantes 'rascacielos' si aquí para hacer lo propio con los de la cuarta hay que coger una escalera.

Onda hace suyo el 'arròs al forn'. El que avisa no es traidor. La intermitencia con que se celebra y se deja de celebrar el concurso de 'arròs al forn' podría dar un disgusto al chauvinismo setabense. Porque se supone que se trata del plato típico de Xàtiva por excelencia. Pero la localidad de Onda acaba de celebrar su particular concurso de 'arròs al forn o passejat', la entidad organizadora, Hosturionda ha contado con el apoyo de la Agencia Valenciana de Turismo y el día menos pasa como con dicho 'plat de calent' lo mismo que con el arnadí: que es Llanera de Ranes la que se lleva la palma, con todo merecimiento. Además. ¿Serán conscientes los concejales de Turismo y Promoción Económica, Mariola Sanchis (PSOE) y Miguel A. Lorente (EU), respectivamente?