Las Provincias

La Casa de Cáritas de Alzira abre sus puertas para atender a los necesitados

Momento de la bendición de las nuevas instalaciones. :: manuel garcía
Momento de la bendición de las nuevas instalaciones. :: manuel garcía
  • El cardenal arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, bendice las nuevas instalaciones que permitirán ofrecer un mejor servicio

El cardenal arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, asistió ayer al acto de bendición de la nueva Casa de Cáritas de Alzira, un edificio de nueva construcción situado detrás del ayuntamiento y que busca poder dar un mejor servicio a los más necesitados.

Enrique Masiá, sacerdote de la parroquia de Santa Catalina, recordó, en manifestaciones a LAS PROVINCIAS, las vicisitudes por las que han tenido que pasar para que este edificio sea una realidad.

Tras comprar el solar en que se ubica, en la calle Antonio Dolz, en mayo de 2005 y pedir el correspondiente permiso de obras en octubre de ese mismo año, no fue hasta nueve años después, «y gracias a la mediación del concejal Enrique Montalvá (en ese momento en el equipo de gobierno del PP», cuando se pudo iniciar esta actuación.

El coste de la obra, que ronda los 300.000 euros más otros 63.000 de IVA, ha sido sufragado hasta el momento, en su mayor parte, con el apoyo de vecinos a través de la campaña 'Un café al día' que buscaba que los feligreses realizaran una pequeña aportación diaria para costear este edificio. Por el momento, esta campaña ha conseguido reunir alrededor de 135.000 euros.

«Entre todos hemos construido algo importante», apuntó Masiá, quien resaltó que, aunque ha habido una destacable colaboración en forma de aportaciones vecinales, «todavía nos cuesta bastante compartir».

La vivienda, con planta baja y dos alturas, tiene 535 metros cuadrados útiles que permitirán que diferentes servicios que hasta el momento se prestaban en otros espacios se trasladen hasta esta Casa de Cáritas.

De este modo, se prestará la atención primaria en forma de ayuda a las familias con ropa, alimentos, pago de facturas como la luz o los colegios. También se ayudará a los inmigrantes en cuestiones administrativas y de su situación legal, se ayudará a aquellas familias que necesiten apoyo para cuidar a mayores o niños y, finalmente, en la llamada 'aula de la esperanza', se ofrecen clases de repaso a 30 niños pertenecientes a familias sin recursos. La principal novedad que se ofrecerá en este edificio, explicó Masiá, será la formación en doctrina social de la iglesia.

Masiá mostró las diferentes estancias al arzobispo, quien, junto al alcalde de la ciudad, Diego Gómez, y los sacerdotes de las diferentes parroquias, participó en el acto de bendición al que asistieron un gran número de vecinos que llenaron las diferentes estancias de la nueva Casa de la Caridad alcireña que, a partir de ahora, podrá ofrecer mejores condiciones a todos sus ocupantes.