Las Provincias

Amorós gana a Chapí y Boluda

La última iniciativa puesta en marcha por esa constante máquina de generar proselitismo que es Esquerra Unida de Xàtiva dará que hablar. Porque eso de que los cargos públicos se muestren cómo son y expliquen el trabajo que están desempeñando en la corporación municipal en una grabación de video que oportunamente cuelgan en su órgano de expresión puede generar simpatía y retorno en el auditorio. Pero también es susceptible de despertar suspicacias entre ellos, ya que el contador de visitas no engaña. Y a fecha de ayer, la confesión de parte de Alfred Boluda, edil de Gran Teatre, Biblioteca, Política Lingúística y Memoria Histórica, había captado el interés de 218 personas; la declaración de Francesca Chapí Albero, concejala de Mujer e Igualdad, en la que revela cuál es «su canción preferida», había picado la curiosidad de 604; mientras que la apuesta de María Amor Amorós Jiménez, concejal de Educación, «por el futuro educativo» setabense se llevaba la palma, con un total de 769. MA Lorente López, muy cuco él, se quitó el compromiso de encima volcando una entrevista radiofónica que no cuenta el número de reproducciones que está teniendo.

Peligra un retablo de cerámica. Al sentido común del concejal de Memoria Histórica, Alfred Boluda, nos aclamamos una vez más para hacerle notar que, a pesar de que el retablo que rotula la calle del taquígrafo Martí contiene un escudo franquista al lado del de la ciudad, constituiría un atentado contra la cultura que fuera arrancado dentro de esa batida que se propone emprender contra todo signo única y exclusivamente identificativo de una época o de un periodo de nuestra historia, si se prefiere, como tratamos de darle a entender en una anterior ocasión, ya que de exaltación de la dictadura no queda ninguno. La pieza de cerámica de Manises a la que nos referimos es de notable valor y el blasón únicamente ayuda a situar la época en la que se pintó. 'Coneixement!', que la historia también juzga severamente a los iconoclastas.

Gastos suntuarios. Hablando de emblemas. ¿Era preciso cambiar la imagen corporativa nada más llegar y, ni qué decir tiene que no besar el santo, hasta ahí podrían llegar un agnósticos y/o ateos? Es de cajón que si el diseño del setabense Luis Mateu, ganador del concurso convocado por el Ayuntamiento de Xàtiva en el año 2006, no se implantó, o el otro que dijo el anterior alcalde que encargaría porque éste no le gustaba, fue porque el hundimiento de Lehman Brothers paralizó todo gasto superfluo. ¿Significa esto que nadamos ya en la abundancia y nos podemos permitir el lujo de cambiar el material de papelería y las señales municipales, con sus correspondientes manuales de uso, por no hablar del mobiliario del salón de plenos de la Casa Consistorial, del de la sala prensa y otros despachos? Sométanlo, por lo tanto, a uno de esos referendos que tanto les gusta convocar y verán como el respetable electorado de la ciudad les contesta que nones. Y nones es nones, como diría el caído Pedro Sánchez.

Otra operación de cirugía estética. Tres cuartos de lo mismo sucede con el cambio de marca y portal en Internet del Gran Teatre que ha sido promovido por el edil Alfred Boluda. ¿Atraerá más gente a la sala lavándole la cara a un coliseo que la tenía bastante lozana dada su corta edad? Son ganas de gastar dinero porque, como nos enseña el refranero, aunque la mona se vista de seda, etcétera. Con lo que ha costado esta operación de cirugía estética podría haber contratado otra actuación. O tres. En su primer ejercicio como programador, Boluda llegó a Navidad y ya había hecho 'bac i limpia'. Veremos qué le ocurre este año tras gastarse un pico en acicalarse.