Las Provincias

Albaida debatirá la interpretación del himno nacional en actos religiosos

La polémica sobre la interpretación del himno nacional en las fiestas religiosas vuelve a surgir. En este caso ha sido en la localidad de Albaida. El equipo de Gobierno enviaba un escrito a las dos bandas de música locales en el que se les sugería que en lugar de tocar la Marcha Real optaran por otros himnos de carácter religioso, como pudiera ser el de la Mare de Déu.

Esta «sugerencia» ha suscitado cierta polémica y duda en torno a la obligatoriedad o no de interpretar el himno de España en los actos religiosos y ante estas dudas surgidas, el equipo de gobierno municipal convocaba una reunión con las partes implicadas en la organización de las fiestas patronales para tratar el asunto. Así, ayer se reunía la Comisión de Fiestas junto con representantes de las dos bandas locales, Cercle Musical Primitiva d'Albaida 'El Gamell'' y Unió Musical d'Albaida 'L'Aranya', así como las camareras de la Mare de Déu del Remedi, el rector de la parroquia y miembros del equipo de gobierno. En dicha reunión, según explica el alcalde de Albaida, Josep Antoni Albert, se acordaba que, finalmente, este viernes, 7 de octubre, en la procesión en honor a la patrona, se interpretará la Marcha Real.

Se trata de una decisión provisional, dado el poco tiempo que resta para la conmemoración, con el objetivo de, posteriormente, llevar a cabo nuevas reuniones, no sólo para estudiar la posibilidad de cambiar el himno nacional por otros himnos en los actos religiosos, sino también regular las muchas tradiciones y protocolos de Albaida, según ha explicado el primer edil.

Albert ha insistido en que el equipo de Gobierno «no ha pretendido, ni pretende en ningún momento, prohibir ni vetar que se toque la Marcha Real, sólo sugerimos sus sustitución, porque entendemos que se ha de separar Estado y Religión».

La polémica ya se ha vivido en otros municipios como en Sueca, donde el gobierno municipal de Compromís no sugirió, sino que ordenó a las bandas locales no tocarlo en las procesiones.