Las Provincias

El MIM cierra su 27 edición con entradas agotadas y la ampliación de aforos

La Caja de Nacho Diago. :: lp
La Caja de Nacho Diago. :: lp
  • La organización destaca la fidelidad del público de este festival único en España y dedicada íntegramente el mimo que se celebra en Sueca

Casi tres décadas ininterrumpidas ofreciendo el mejor teatro gestual son el principal aval para que los espectadores de la Mostra Internacional de Mim a Sueca (MIM) hayan vuelto a volcarse una año más en este festival único en España dedicado íntegramente al mimo. Su 27ª edición, estructurada este año bajo el lema 'Emocionario del gesto' y clausurada el domingo, se ha caracterizado por la calidad y variedad de sus propuestas escénicas y por haber agotado todas las localidades en los espectáculos con mayor aforo del festival.

Tras cinco intensas jornadas con el silencio del mejor gesto, el director del MIM, Joan Santacreu, hace un balance muy positivo del festival. «Desde la organización estamos muy contentos con el resultado y el desarrollo de esta edición en la que el público, y su fidelidad al MIM, ha sido sin duda el protagonista», señala Santacreu. Una semana antes de inaugurar el MIM, destaca Santacreu, ya estaban agotadas todas las localidades de dos de los platos fuertes de este año, «la de los vascos Kulunka Teatro, que emocionaron con Solitudes a un auditorio completamente entregado en las 3 funciones que ofrecieron en el Bernat i Baldoví, y la de los madrileños Yllana, que celebraron con nosotros sus bodas de plata con el estreno absoluto de Yllana 25, y que agotaron todas las entradas de sus 3 representaciones a las pocas horas de ponerlas a la venta, motivo por el cual, ampliamos el aforo del Poliesportiu Cobert para que nadie se quedase sin ver el espectáculo».

Éxito rotundo de público cosechó también el Premio Nacional de Circo, Leandre, que puso en pie a todo el público asistente del Bernat i Baldoví con efusivos aplausos en las dos únicas funciones que ofreció de su 'Rien à dire' en el festival, así como la encargada de inaugurar este año el MIM con una clase magistral, la francesa y precursora del teatro del movimiento Claire Heggen.

Las largas colas para entrar en La Caja del mago y actor Nacho Diago vistieron todos los días la calle en la que se encuentra el Claustre Espai Joan Fuster donde tuvieron lugar las representaciones con pases de 5 minutos para aforos reducidos de 5 espectadores. La respuesta del público se hizo también visible en la Biblioteca de ruidos y sonidos, de Enric Monfort y José Antonio Portillo, instalada en el Casal Jove y también con el cien por cien de ocupación en cada una de sus funciones.

Entre las representaciones desarrolladas al aire libre que más público congregaron destacaron también las realizadas en el escenario de la Plaza del Ayuntamiento. Un año más, Sueca se convirtió en la ciudad 'mimada' por más de 22.000 espectadores que no se han querido perder nada de este festival.