Las Provincias

Cullera aplaude poder instalar sombrillas en primera línea

Un instante del izado de la bandera con el alcalde Jordi Mayor y el edil Salva Tortajada. :: lp
Un instante del izado de la bandera con el alcalde Jordi Mayor y el edil Salva Tortajada. :: lp
  • El alcalde afirma que se acaba con una «discriminación histórica» y espera poder aumentar la recaudación a través del canon

El Ayuntamiento de Cullera ha conseguido acabar con una «discriminación histórica» de los municipios costeros de la provincia. Por primera vez, este año la Demarcación de Costas le ha autorizado a poner en primera línea de playa el servicio de hamacas y sombrillas. Hasta la fecha, municipios turísticos como Cullera se veían obligados a poner esta prestación a varios metros del agua, alejamiento que le restaba atractivo.

El alcalde, Jordi Mayor, defendió que las gestiones realizadas por el consistorio «suponen un antes y un después». La prohibición contrastaba con la autorización en Alicante. «Era discriminatorio y no tenía razón de ser», ha manifestado Mayor.

El objetivo que persigue el consistorio es poner en valor el servicio y a la larga aumentar la recaudación. Actualmente, Cullera cobra un canon de 40.000 euros y aspira a poder elevarlo en los próximos años.

«Hemos abierto el camino», valoró el primer edil durante el acto simbólico de izada de las seis banderas azules revalidadas este año por Cullera, en la playa del Cap Blanc. El consistorio eligió este emplazamiento, lleno también de significación este año. Allí se está construyendo un mirador sobre la bahía con la finalización de la acera que une el Sicania con los Olivos y la instalación de unas vallas de madera. La ubicación de las hamacas y sombrillas de pago en parte de la playa de San Antonio permite ofrecer más calidad a quienes opten por este servicio: «No tenía razón de ser que una persona que pagaba no pudiera disfrutar de la playa a primera línea».

Por otra parte, la medida contribuye a poner fin a la 'guerra' por ocupar la línea de costa desde las primeras horas de la mañana para plantar la sombrilla, una imagen que iba en detrimento de la marca turística.

«Estamos poniendo en valor nuestra principal infraestructura turística, las playas», mantiene Mayor, «y tenemos la esperanza de que esta medida ayude a acabar con estampas que no nos gustaban». «Cullera tiene 14 kilómetros de playas y hay sitio para todos», concluyó.