Las Provincias
El autor, con su libro. :: lp
El autor, con su libro. :: lp

Los ocho enguerinos del 'Titanic' español

  • El periodista Enrique Boix recupera la historia de los emigrantes del municipio que fallecieron en aguas de Brasil hace ahora un siglo

  • Un libro recuerda el naufragio del 'Príncipe de Asturias'

A las cuatro y cuarto de la madrugada del 5 de marzo de 1916 se hundía frente a las costas de Brasil el trasatlántico español 'Príncipe de Asturias'. En él viajaban más de 600 pasajeros, la mayoría emigrantes. Perecieron unas 450 personas y sobrevivieron otras 150. El naufragio del buque de la compañía Pinillos se produjo apenas cuatro años después del hundimiento del Titanic, pero no tuvo tanta trascendencia y el caso quedó en el olvido. La muerte del compositor español Enrique Granados veinte días después -a causa del naufragio del Sussex, torpedeado por un submarino alemán- eclipsó la tragedia del 'Príncipe de Asturias'.

Este año se cumple el primer centenario del que muchos llamaron el 'Titanic' español. El barco zarpó desde Barcelona el 17 de febrero de 1916 y tenía previsto hacer escalas en Valencia, Almería, Cádiz, Las Palmas, Santos, Montevideo y Buenos Aires. En el puerto valenciano se embarcaron 34 personas, entre ellos ocho vecinos de Enguera. Sin embargo, a pocas millas del puerto brasileño de Santos, el buque chocó contra unos arrecifes próximos a la isla de San Sebastián y se hundió en apenas cinco minutos.

El periodista y genealogista valenciano Enrique Boix Jiménez ha recuperado ahora en su libro 'Memoria de un naufragio' la historia de los ocho emigrantes de Enguera que iban a bordo del 'Príncipe de Asturias'. Sólo uno de ellos escapó con vida. En el cementerio enguerino, una lápida recuerda la trágica muerte de los siete vecinos del pueblo. Las víctimas fueron dos hermanos, Miguel y Daniel Martínez, y sus respectivas esposas, Matilde Garrigós y Teresa Marín; la viuda Carmen Sanchiz y su hijo Francisco Carrió, de veinte meses; así como una mujer casada, Amparo Ballester, que viajaba a Argentina reclamada por su esposo. El único superviviente del grupo, Alfredo Garrigós, era hermano de una de las víctimas y logró salvar la vida después de diez horas cogido a un madero.

El autor se ha acercado a las vidas de los ocho enguerinos del 'Príncipe de Asturias' gracias una laboriosa investigación y la recopilación de los testimonios de descendientes y familiares de las víctimas. Como indica el periodista y escritor Francisco García Novell en el prólogo del libro, Enrique Boix «ha reconstruido con gran talento la vida de los ocho enguerinos, de sus familias y del pueblo en aquellos años que marcaron el tránsito del siglo XIX al XX».

«Cuando te adentras en la época que les tocó vivir a los ocho enguerinos te das cuenta en seguida que no les quedaba otra solución más que emigrar», explica el autor del libro a LAS PROVINCIAS. «España se encuentra en plena Primera Guerra Mundial y aunque políticamente es neutral, la metralla del conflicto llega en forma de hambre y escasez», relata Enrique Boix, quien ha combinado el relato periodístico bien documentado con una prosa novelada y emotiva.

Hay detalles que resaltan el drama vivido por estos ocho emigrantes. Las dos parejas ahogadas apenas llevaban un mes de casados y habían encontrado trabajo como maestros en Argentina, donde les esperaba el hermano mayor de los maridos. La muerte de la viuda, que viajaba con un niño de 20 meses, dejó huérfanos a los cinco hijos que se habían quedado en Enguera al cuidado de sus abuelos. El único superviviente perdió a su hermana después de mantenerla a flote durante varias horas. El pueblo dio por muerto a sus ocho vecinos hasta que veinte días después del naufragio llegó una carta fechada en Santos y escrita por Alfredo Garrigós, donde relataba su odisea para sobrevivir.

El periodista valenciano ha indagado en el origen familiar de las víctimas del naufragio, algunos de los cuales ya eran emigrantes recién llegados a Enguera desde las tierras alicantinas de la Marina Alta. «El fenómeno de la emigración es una constante en estas familias. Ya no sólo porque dos de ellas procedían de Benidoleig y de Pedreguer, sino que hijos y sobrinos de las víctimas del naufragio cogerán el hatillo y se verán también obligados a emigrar, en los años 30 y después de la Guerra Civil», explica Enrique Boix Jiménez. Todos acaban venciendo el miedo y completan el itinerario que no pudieron llevar a cabo los pasajeros del 'Príncipe de Asturias.

Como buen genealogista, ha completado el aporte documental del libro con los árboles genealógicos de las ocho víctimas del naufragio, para que así puedan reconocerlos sus descendientes de uno y otro lado del Atlántico. La presentación del libro 'Memoria de un naufragio' se llevará a cabo el mismo día del centenario, el sábado 5 de marzo, a las 13 horas en la Casa de la Cultura de Enguera, dentro de los actos organizados por el Ayuntamiento.

El libro -de 19 capítulos y 200 páginas-está disponible, de momento, en Amazon y a través de la web LibroFamiliar.com. Es la segunda obra de Enrique Boix, que ya publicó el año pasado 'Retales de vidas pasadas', una colección de historias familiares salvadas del olvido.