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Ontinyent deslumbra a sus visitantes con una Entrada histórica con nombres de mujer

La capitana cristiana que desfiló subida en un águila blanca, ante la tribuna de autoridades. :: lp
La capitana cristiana que desfiló subida en un águila blanca, ante la tribuna de autoridades. :: lp
  • María Peiró, en el bando cristiano, y Laura Gramage, en el moro, ostentaron los cargos más importantes de estas fiestas

El sonido de las marchas moras y cristianas, los espectaculares ballets y las majestuosas carrozas fueron junto a los aplausos de miles de visitantes y la emoción de quienes la fiesta corre por sus venas, los ingredientes que hicieron que Ontinyent brillara con luz propia ayer durante su Entrada de Moros y Cristianos.

Una entrada que tuvo como protagonista indiscutible a la mujer, al estar capitaneada por María Peiró de la comparsa Cruzados en el bando cristiano y por Laura Gramage de los Benimerins en el bando moro.

Las horas y el esfuerzo invertido durante todo el año para hacer posibles estas capitanías se vieron recompensadas por los aplausos de los vecinos y visitantes que disfrutaron de las entradas desde las seis de la tarde hasta bien entrada la madrugada.

Con el emocionante grito de 'Avant cristians', la capitanía cristiana abrió el desfile con un boato que tuvo como protagonista a la reina Leonor de Aquitania, encarnada por María Peiró y como hilo conductor los hechos ocurridos en 1144 en Mesopotamia tras la caída del condado de Edesa que llevaron al papa Eugenio III a convocar la segunda cruzada.

Los puntos álgidos del boato fueron la representación del asalto al castillo en Damasco o la llegada de un barco guerrero así como un batallón compuesto por 76 mujeres que emularon a las coetáneas de Leonor que en su época cuestionaron la asignación de roles sociales por géneros.

La carroza de la capitana así como su traje, blanco y brillante, se sobrepusieron a los tonos oscuros y dorados que prevalecieron durante todo el boato para darle la majestuosidad que requería. Acompañada por su hija Adriana y una escuadra de mujeres también de reluciente blanco apareció sobre una imponente carroza que simulaba un águila que batía sus alas y que levantó de sus asientos a autoridades y visitantes a su paso mientras sonaban los acordes de 'Akitania', una marcha de Saül Gómez compuesta para la ocasión.

La entrada del bando cristiano se cerraba con la 'ambaixada' de la comparsa Cides, con Raüel Albuixech como 'ambaixador' y Amadeo Juan como 'banderer'. En este caso el boato rememoró la victoria de las tropas del Cid sobre el rey Yusuf de Marruecos. La muralla de Valencia, un espectáculo a cargo del grupo de lucha Dragons, el paso de caballos y los niños con regalos deleitaron al público antes de la llegada de la carros con los cargos principales.

Tras las comparsas cristianas, fue el momento de la Entrada mora en la que lució la capitana Laura Gramage, de Benimerins.

Una de las curiosidades de la jornada festiva en Ontinyent fue que el alcalde, Jorge Rodríguez, por primera vez participó como festero desfilando con la comparsa Saudites.

Precisamente Rodríguez mostró su satisfacción por las fiestas de la ciudad ya que «Ontinyent está siendo otra vez punto de atracción para miles de visitantes de dentro y fuera de la comarca, por descontado con los actos festeros que tiene como cima esta fantástica Entrada».

Junto al primer edil y presidente de la Diputación, se encontraban en la tribuna de autoridades varios consellers, el presidente de Les Corts, alcaldes y representantes del mundo empresarial. La consellera de Vivienda, Maria José Salvador, en representación del presidente de la Generalitat, se mostró «impresionda por la grandiosidad y espectacularidad» de las fiestas.

Los actos de las fiestas de Moros y Cristianos de Ontinyent continúan hoy desde primera hora de la mañana con la Diana que dará comienzo a las siete y media y el Contrabando, a partir de las doce del mediodía a las puertas del castillo, en el que las comparsas Contrabandistas y Marineros intercambiarán entre autoritarismo y chulería sus parlamentos con tal de conseguir sus respectivos objetivos: pasar sus mercancías clandestinas y evitarlo.

Tras el Contrabando los pasos se dirigirán hasta el núcleo histórico de la ciudad donde tendrá lugar el pregón y la inauguración del mercado medieval. El pregón este año estará a cargo del ontinyentí José Pla Barber, catedrático de la Facultad de Economía de la Univesitat de València.

Ya por la tarde, a las siete, tanto moros como cristianos llenarán de pólvora y truenos las calles para honrar al Santísimo Cristo de la Agonía, a quien se le dedican estas fiestas. Con la puesta del sol los festeros y vecinos acompañarán a la imagen en procesión hasta la iglesia de Sant Carles.

Al acto central de las fiestas de Moros y Cristianos le han precedido otros tan importantes como la tradicional 'nit d'Alardos' que el pasado jueves inundó las calles de Ontinyent de diversión e imaginación con elaborados disfraces de los festeros y la entrada infantil, celebrada ayer por la mañana, en la que los niños y niñas del municipio constataron que las fiestas tendrán un futuro prometedor.

El alcalde de Ontinyent también destacó «el resto de actividades impulsadas por el Ayuntamiento para completar la programación festera, como el concierto de Pablo Alborán, las diversas actuaciones que están llenando todas las noches la Glorieta o el Mercat Medieval que se inaugura mañana (por hoy)», comentó Rodríguez.