Las Provincias

En la casa de Miguel Elvira

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/ J. SIGNES

  • De la colaboración entre el diseñador castellonense y el artista Xander Spronken surgió esta casa-escultura de hormigón, madera, cañizo y cristal que se fusiona con la naturaleza

En pleno Maestrazgo castellonense, entre vistas infinitas y espectaculares puestas de sol, se halla el hogar de Miguel Elvira y su mujer, una construcción de hormigón, madera, cañizo y cristal que se integra serena en el entorno natural. «Es un diseño de Xander Spronken y mío. Él es un reputado escultor holandés al que llevo treinta años representando en España. Se trata de dos casas en una, conectadas por una gran viga. Es nuestro primer proyecto como socios», explica Miguel Elvira, espíritu inquieto que diseña, representa a artistas de todo el mundo y tiene experiencia con antigüedades, rama que conoció a través de su padre, el anticuario Luis Elvira. «Además, cuando era más joven fui piloto. De 2001 a 2003 corrí el Campeonato de España de Superbikes con Aprilia».

La idea surgió cuando a Xander se le pasó por la cabeza tener una casa en España. Miguel, natural de Oropesa, dio con un terreno bien ubicado y tranquilo que despertó la creatividad de ambos. «El paisaje de viñedos es precioso y la visión del atardecer, espectacular. Además, en la zona se disfruta de muy buena gastronomía». Se pusieron manos a la obra, planteando formas y volúmenes hasta dar con la casa-escultura que hoy se erige rotunda. Fue entonces cuando decidieron hacer partícipe a Juan Trilles, de Sanahuja & Partners. Los planos llegaron de Holanda. «Queríamos hacer una escultura para vivir dentro. La idea era proyectar una casa abierta que estuviera muy vinculada al entorno. Es diáfana y tiene doble altura, pero la planta superior sólo está ocupada por un altillo. Es como estar dentro pero fuera», explica.

Gran parte de las paredes son de cristal, lo que potencia la amplitud y la luminosidad. Las paredes de la cara norte tienen casi cuarenta centímetros de grosor para aislar lo máximo posible. «Las ventanas de galvanizado las ha creado el hijo de Xander, que se dedica a hacer estructuras para puentes. Son pequeñas y su función es ventilar la pared norte creando corrientes de aire. La casa mantiene una temperatura agradable todo el año».La distribución es sencilla y funcional, con una planta principal que alberga una habitación y una buhardilla en la que hay otra suite. Además, dispone de un amplio salón, cocina y tres cuartos de baño. «La lámpara y la escultura son de Xander. Su trabajo es muy valorado y vende en las mejores ferias del mundo. Expone junto a Chillida, Giacometti o Henry Moore».

Querían que la zona exterior fuera muy cómoda. Por ello la barbacoa da a la piscina y a la cocina buscando practicidad. La piscina es de piedra natural, la misma que hay en los cuartos de baños. «Aún estamos trabajando en la zona exterior. Vamos a cubrirla de césped y a poner esculturas». Define su gusto para la elección de mobiliario como sencillo, orgánico y limpio. Se confiesa partidario de aprovechar las cosas y darles un nuevo uso. La base de la cama son unos palés. Las mesitas de noche, el mueble del baño y la cocina los ha diseñado Miguel en madera y plancha de hierro. El cubo que alberga la despensa lo proyectaron para diferenciar la zona del salón de la cocina. La idea era jugar con los volúmenes para crear un espacio continuo que a la vez pudiera tener zonas diferenciadas. Las líneas de la vivienda, pese a distar mucho del estilo que impera en la zona, pasan casi desapercibidas en el paisaje. «Se trata de una casa muy vivible y respetuosa con el medio».

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