¿Quién es José Luis Boado?

José Luis Boado, en su librería./Damián Torres
José Luis Boado, en su librería. / Damián Torres

Al presidente del gremio de libreros de Lance le divierte investigar, rescatar papeles que de otro modo se perderían. Y no piensa cambiar de vida. «Estoy jubilado, pero retirado no»

MARIA JOSÉ CARCHANOValencia

Camina despacio. José Luis Boado ya lleva unos cuantos años cargados a sus espaldas y una historia apasionante imposible de resumir en una página. Todavía conserva ese brillo en la mirada de quien ha sido una persona extremadamente activa, que un día dejó todo, política y empresa, para recuperar una gran pasión de niño, los libros, que nunca piensa abandonar. Presidente del Gremio de Libreros de Lance, se considera una persona optimista, pero reconoce que en los próximos años desaparecerán muchos de estos lugares llenos de tesoros de papel antes de que vuelvan a resurgir.

-¿Por qué decide en un momento dado dedicarse a los libros de segunda mano?

-Siempre me han gustado, y yo, que había estudiado ingeniería y que luego fui político, un día dejé todo y me dediqué a esta librería pequeñita, que compré por casualidad y que me servía, sobre todo, para adquirir libros y quedarme los que me parecían interesantes. En el momento en que se acabó la política, por muchas razones, y me quedé viudo decidí centrarme sólo en los libros. Me divierto mucho con ellos. A quienes nos dedicamos a esto nos gusta el papel, investigar, encontrar documentos que se perderían si no estuviéramos ahí nosotros para recogerlos. Eso es historia y hay que conservarlo.

«Me quedo dormido mientras imagino que encuentro un caserón lleno de incunables»

-Es muy diferente esta profesión a la política, por ejemplo. Llegó a ser diputado.

-Sí, es completamente diferente. A mí me enredaron para ser político y la verdad es que mi carácter no va con eso. Hay muy buena gente metida, pero desgraciadamente parece que vale más el que grita más, no el que trabaja para la sociedad. Y por ello pasa lo que está pasando. Porque algún culpable debe de haber por el hecho de que tantas personas ni siquiera lleguen a ganar mil euros.

-¿Usted se fue decepcionado de la política?

-Yo estaba en el partido de Adolfo Suárez, pero cuando vi que los esfuerzos más grandes se concentraban en luchar contra los compañeros que te intentaban poner la zancadilla… Fui muchos años presidente del partido en Valencia pero al final lo dejé muy decepcionado.

-¿Todavía le interesa? ¿La sigue?

-Me interesa más el fútbol que la política, sólo leo periódicos deportivos, aunque últimamente se están pareciendo cada vez más.

La pasión de Boado son los libros, y por eso no piensa retirarse.
La pasión de Boado son los libros, y por eso no piensa retirarse. / Damián Torres

-Tendrá una buena biblioteca en casa. ¿Le caben los libros?

-En casa tengo relativamente pocos, los almaceno en una nave de mil metros cuadrados llena de estanterías, donde puede haber… No lo sé. ¿Dos, tres millones de libros? Ahora, que valgan la pena, debo guardar entre quinientos y mil que no están a la venta.

-Y donde habrá auténticas joyas.

-Supongo que sí (ríe).

-¿Todavía siente emoción cuando le dicen que en una casa puede haber libros que valgan la pena?

-(Contesta rápidamente) Me encanta, comprar es lo que más me gusta. Y que me digan: «Ahí tiene una biblioteca». Y buscar.

-Y encontrar un tesoro.

-En ese momento eres feliz. Pienso que algún día voy a encontrar un caserón y descubriré dentro una biblioteca llena de incunables. Y muchas veces, mientras imagino esto, me quedo dormido.

-Se volvió a casar. ¿Su mujer le apoya?

-Muchísimo, es más, ella se encarga de la venta por internet. Compartimos mucho porque nos gusta lo mismo. Estudió Derecho, fue profesora de instituto y le encantan los documentos pequeñitos, las cosas raras.

Una espina clavada

Las ilusiones de un soñador

José Luis Boado no se queja, pese a que cree que podría haber hecho muchas cosas que ya se han quedado por el camino. Asume su pasado y sus decisiones. Sin embargo, permanece pensando unos segundos y se confiesa: le gusta recrearse en sueños imposibles, como «ser el castellano de un castillo en otra época», después de haberlo vivido tantas veces leyendo.

-Me parece que usted es coleccionista incluso antes que librero.

-Sí, desde pequeñito. Tengo un baúl lleno de álbumes de cromos de cuando era niño.

-Vivió una Valencia muy distinta de la actual.

-Soy de Russafa, Valencia es mi tierra aunque ahora viva en Carcaixent. Recuerdo que jugábamos con una pelota que hacíamos con papel en la calle Doctor Sumshi. O a adivinar qué coche era alguno de los pocos que en aquella época circulaban por la calle.

-¿Se ha retirado?

-Estoy jubilado, sí, pero retirado no. De esto no te puedes retirar. Cuando me encuentro un poco pachucho me lío a ver documentos y a descubrir cosas entre lo que tengo en casa.

-¿Está relativamente satisfecho si echa la vista atrás?

-Normalmente no suelo mirar hacia atrás, pero estoy a gusto con la vida que he tenido, con sus altos y sus bajos. Lo he pasado bien, he intentado disfrutar... ¿Para qué estamos aquí si no?

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