Las Provincias

Otro nuevo salto de la aventurera

Otro nuevo salto de la aventurera
/ IRENE MARSILLA
  • El Delfín de Oro del festival de Cannes premia el documental de Eva Vizcarra sobre el arquitecto Guastavino, cuyo espíritu irreductible tiene mucho que ver con el de esta directora que supo sumergirse de lleno en la movida madrileña antes de que el amor la acercara al Mediterráneo, donde edificó su sólida trayectoria tras la cámara

La valenciana de adopción Eva Vizcarra acaba de ganar el Delfín de Oro en el festival de Cannes en la modalidad de documentales históricos realizados para las televisiones y, cuando conquistó ese premiazo, tras posar en el photocall de las narices juntos a celebridades catódicas de Europa, lo primero que hizo fue llamar a su mejor amiga de Valencia, Reme Maldonado, para susurrarle emocionada, con algunas lagrimillas pespunteando sus ojos, los felices acontecimientos. Eva nació en Zaragoza pero se curtió en Madrid durante su juventud. Sin embargo muestra una perfecta adaptación mediterránea, pues en caso de brillante triunfo lo primero que hacemos es eso, avisar a los colegas y, acaso, indicar al final de la conversación lo de «preparad las copas y las tracas que llego mañana y lo vamos a celebrar a lo grande». Un oro en Cannes bien vale una misa y un desparrame.

Como suele suceder en estos casos, Eva aterrizó en nuestra ciudad gracias al amor. Su novio, un dentista de Villajoyosa, se la trajo aquí para matrimoniar y establecerse. Pero conviene, por interesante, señalar su deambular madrileño porque nos muestra su carácter hiperactivo. Desde temprana edad mostró inquietudes y notable precocidad. Parece ser que le practicaron algún test de inteligencia y Eva cosechó tales resultados que su familia decidió fertilizar su talento sin ponerle cortapisas. Se sumergió de lleno en la movida y entre sus amistades figuraban fotógrafos como Alberto García Alix, músicos como los hermanos Auserón (‘Radio Futura’) y agitadoras culturales como Paloma Chamorro. De hecho Eva trabajó de meritoria en el mítico programa ‘La Edad de Oro’. Todo ese bagaje le sirvió, ya afincada en Valencia, para saltar a Canal Nou. Curró duro de productora en programas de grandes audiencias aunque escaso perfil cultural. Aprendió. Ahorró un dinerillo y eso le permitió montar su productora, Endora, allá por el año 2000. Decidió abandonar su lado mercenario y arriesgarse con su empresa audiovisual propia para ofrecer delicatessen. Logró alcanzar la calidad con un programa exquisito titulado ‘La finestra indiscreta’, donde narraban la historia de edificios singulares. El formato funcionó y lo exportaron a otras cadenas. Siguió dirigiendo con brío su productora hasta que Canal Nou... en fin, petó o lo petaron. Ya conocen la historia.

Lejos de abandonarse, redobló esfuerzos y siguió produciendo, esta vez hacia TVE y algunas autonómicas. Así nació la idea del documental que desgrana la vida del genial, estrafalario y valenciano arquitecto Rafael Guastavino, un crack, como dicen ahora los reporteros televisivos. La vida de nuestro paisano Guastavino no es que sea de documental, es de novela y de peliculón. Qué tipo. Vean el documental premiado en Cannes y ya me contarán. Sin embargo, a uno le parece que Eva Vizcarra posee un poco ese espíritu aventurero y audaz de Guastavino y a lo mejor ella no se ha percatado del detalle. Me explico: Guastavino se largó a Estados Unidos, impuso sus ideas y conoció tanto la derrota como el éxito. Eva también cruzó el charco siguiendo las huellas del arquitecto y le echó morro guastavinesco al filmar sin pedir permisos ni gaitas. Ella y su equipo se lo montaron de guerrilleros, prescindieron del fárrago burocrático y rodaron a salto de mata. Guastavino no lo habría mejorado.

A Eva el papeleo no la detiene. Y fíjense si exuda prestigio que en agosto la propusieron para dirigir una tele autonómica que, ejem, ejem, cerró y está a punto de resucitar y ella declinó el ofrecimiento porque sabe que el merdel jurídico es una bóveda ignífuga y además no podría vender sus producciones a esa tele. Anda ahora realizando una tanda de documentales sobre artistas que vinieron a la Comunitat y vivieron aquí una temporada. Saldrá Antonio Machado y el gran Chester Himes, entre otros. Eva ya forma parte de nuestro Mediterráneo. Y enhorabuena tanto por el premio como por descubrirnos al fenómeno Guastavino.