¿Quién es Beatriz Veces?

Beatriz, en la sede del colegio profesional que preside. /DAMIÁN TORRES
Beatriz, en la sede del colegio profesional que preside. / DAMIÁN TORRES

La presidenta del Colegio Oficial de Ingenieros Químicos defiende que para triunfar hay que arriesgar con esa fortaleza que quienes la conocieron atribuyen a su madre

MARÍA JOSÉ CARCHANO

Beatriz Veces desborda energía. Pertenece a esa generación de mujeres que se declaran ambiciosas sin complejos, que tienen ansias por llegar alto en su trabajo. Y hablan claro, siempre con una sonrisa dibujada en la cara, usando palabras que hasta hace poco nos sonaban tan masculinas. Empezamos por el colegio de ingenieros químicos. Aquí lleva tan sólo unos meses de presidenta, y no le ha hecho falta más tiempo para darle «un vuelco».

-Mujer, joven y presidenta de un colegio profesional de ingenieros. No suelen darse estos factores todos en la misma frase.

-Ahora ya hay más ejemplos como el mío, pero es que yo soy muy echada para adelante en todo, y puede que sea por mi carácter por lo que he llegado hasta aquí. Me daba cuenta de que podía ayudar, porque vengo de la industria privada. Y por vocación. Haces muchos contactos, a mí me está gustando mucho la experiencia, aunque ahora estamos intentando hablar con los políticos y ahí nos hacen un poco menos de caso.

UNA ESPINA CLAVADA

Un largo camino por recorrer

No es que Beatriz tenga espinas clavadas, es que le queda «todo por hacer». Ascender y llegar a cargos de nivel en el trabajo, viajar, aprender idiomas… «Quiero seguir aprendiendo de la vida, porque hay tanto por conocer». También tiene claro que desea formar una familia, «aunque se haya retrasado». Y tiene claro que lo va a compaginar con su carrera profesional.

-¿No ha tenido miedo a fallar?

-Para nada. Miedo ninguno, porque de todo se aprende. Te puedes equivocar, pero hay que asumir riesgos, igual que en el trabajo, donde he pasado del sector agroalimentario al medioambiental para llegar al farmacéutico, donde estoy ahora. Surgen otras oportunidades y voy cambiando, porque si estás dispuesto a aprender y tienes la capacidad puedes hacer lo que quieras.

-¿De dónde le viene esa fuerza?

-Es familiar. Cuando vuelvo a la finca donde vivía mi madre me dicen: «Eres como ella». Se levantaba por la mañana y ya iba corriendo a trabajar, siempre arreglada. Es verdad que te has de motivar tú misma porque la vida da muchos palos. Eso va innato.

-¿Por qué se decidió por una ingeniería?

-Estudié ingeniería porque era una de las carreras más difíciles, lo cogí como un reto y a mí me van los retos. La decisión de que fuera química fue porque siempre me ha gustado, y en el instituto y la selectividad se me dio muy bien.

-¿Cree que ha acertado?

-No me arrepiento para nada, es una carrera fantástica, con el problema de la salida laboral. He cambiado de trabajo un montón de veces y hay quien todavía está buscando. La actitud ayuda mucho, si estás al 200% intentando conseguir algo al final sale. Suerte, también, pero es más el trabajo que hay detrás. Por lo demás, la carrera te aporta un montón.

DAMIÁN TORRES

-¿En qué sentido, además de los conocimientos?

-A nivel personal. Yo lo arreglo todo en mi casa, si tengo que cambiar un enchufe lo cambio, en dos farmacias con las que trabajo les he reparado la impresora. Es verdad que mi padre ha sido muy manitas, pero la carrera lo que te da es herramientas. También sé mucho de informática y de finanzas, en este caso porque en mi casa se dedicaban a ello.

-¿Ha sentido curiosidad por aprender, por hacer cosas distintas?

-He hecho cursos de todo y deportes de lo más variados. Soy muy curiosa, me gusta aprender idiomas, como japonés, finlandés o alemán, además de hablar inglés. Viví en Finlandia un tiempo y no me hubiera importado quedarme.

-¿Ha tenido algún impedimento por ser mujer?

-Alguna vez sí. No es lo mismo ir con un compañero a una reunión que llegar yo sola. No en general, pero a veces, con inversores mayores, se nota la diferencia de actitud. Se esperan otra cosa.

«Estudié ingeniería porque era una de las carreras más difíciles, me van los retos»

-¿Cómo reacciona en esos casos?

-Simplemente demuestro mis habilidades y mis conocimientos técnicos, porque ahí supero a todos los clientes, y una vez que te pones a hablar ya te miran de otra forma. Porque no me considero una persona conformista, siempre intento mejorar, soy ambiciosa y me gustaría llegar alto. Y motivada. El día en que me levanto por la mañana sin ganas de ir a trabajar sé que tengo que buscarme otra ocupación.

-¿En qué momentos se permite relajarse?

-Me gusta madrugar mucho y si tengo que preparar algo del trabajo lo hago de buena mañana, luego practico deporte y los fines de semana me dedico a jugar al golf, que me encanta. Estar en contacto con la naturaleza, con un juego tan técnico… Me relajo y me evado. Hace ya cinco años que lo hago y ha sido lo mejor que me ha pasado.

Fotos

Vídeos