Las Provincias

En familia con César y Nacho Bosquet

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/ IRENE MARSILLA

  • Tanto deporte practicaron desde niños, siempre tras su padre, que era difícil imaginarlos en otro ámbito, ingeniero el uno, psicólogo el otro. Fueron pioneros en la llegada del spinning a Valencia

Trajeron a Valencia una de las disciplinas deportivas de mayor impacto en la historia de los gimnasios: el circuito indoor, popularmente conocido como spinning, anglicismo que en realidad responde a un nombre comercial registrado, tal y como explican Nacho y César Bosquet. Amantes del deporte, estos hermanos se autodefinen como valencianos de pura cepa, algo que el primero confirma con un «... y bautizado en la Iglesia de San Valero, en pleno barrio de Ruzafa». Gracias a la herencia familiar han convertido ese interés por el cuidado del cuerpo en profesión y modo de vida. «Mi padre nos inculcó la conveniencia de practicar deporte desde muy pequeños. Le seguíamos en todo lo que hacía. Si buceaba íbamos todos detrás; si corría, todos a correr. Tanto él como mi madre nos han motivado para hacer muchas cosas juntos», explica César.

Tras una infancia que recuerdan como «muy feliz», con largos veranos en la urbanización Gavines de El Saler, Nacho decidió estudiar Ingeniería, pero al poco tiempo se adentró en el deporte y la gestión deportiva. Un giro vital al que ya apuntaba cuando, junto con su hermana Susana, se apuntó a un curso de aeróbic de competición. «En 1991 quedamos subcampeones de España y estuvimos compitiendo dos años. Entonces empezamos a dar clases y a meternos en el mundo del fitness».

Poco tiempo después abrió un gimnasio, uno de los primeros en ofrecer muchas actividades y metros cuadrados. Ahí dio cabida por primera vez al spinnig, disciplina recién llegada a España y que enseguida despertó interés. «Es muy fácil de practicar y enganchaba a la gente, porque cuenta con el atractivo adicional de la música».

En ese momento entró en escena César, que estudiaba Psicología pero se sentía igualmente atraído por el deporte. Como no había instructores de ciclo indoor, empezó a recibir cursos fuera con gente que ya había desarrollado la actividad y se puso a dar clases. «Cuando ya habíamos rodado, decidimos montar una escuela de formación para instructores. En Barcelona y Palma ya existían clubes que funcionaban y aquí teníamos demanda pero no profesores», explica César. Así nació Best Cycling, la marca que ha ido evolucionando hasta convertirse en programa integral que aúna deporte y cuidado de cuerpo y mente, donde ambos hermanos están embarcados junto a Juan Carlos Rodríguez Moreno.

¿Vivimos un boom de lo deportivo?, me intereso. En su respuesta aluden al auge de las carreras populares y el triatlón. «La verdad es que yo ese estilo de vida lo practico desde hace muchísimo tiempo. Al meterme en el fitness empecé a comer bien, a hacer ejercicio, a suplementarme. Y cuando te das cuenta de que para practicar un deporte necesitas entrenar y alimentarte bien, tu vida da un giro», responde Nacho. César añade otro factor al debate: «El boom del deporte llegó con la crisis. La gente empezó a practicar sobre todo el running como una forma de evasión, porque es fácil y barato. Ahora estamos en un nuevo cambio hacia lo espiritual, con disciplinas como yoga o mindfulness».

Uno de sus grandes hitos fue el récord Guinness que obtuvieron en 2014 al juntar a 1.203 personas en el Desafío Bestcycling, jornada de práctica de circuito indoor colectiva que desde hace siete años reúne a gente de todo el mundo sobre una bicicleta. «Hemos querido hacer la entrevista en esta zona de la Marina porque es donde cada año realizamos la prueba. Se ha convertido en un lugar muy especial para nosotros», explican. Cuando abordamos los planes conjuntos, ellos hablan de presente y futuro. «Nuestro objetivo es ayudar a la gente a ser más feliz. Queremos llevar esa filosofía a otras actividades; que desde la plataforma la gente pueda elegir cualquier otra disciplina como el runnnig, el yoga, el pilates o la meditación, o bien hacer un entrenamiento conjunto».