El Gobierno de la República Checa ha prohibido de forma inmediata la exportación de cualquier tipo de aguardiente a la Unión Europea a causa de la muerte de 23 personas por intoxicación con alcohol metílico, según ha anunciado este jueves el primer ministro, Petr Necas.
Las autoridades prohibieron el pasado viernes la venta de aguardientes en comercios y bares tras considerar que la intoxicación pudo proceder de alcohol de contrabando. El objetivo del Gobierno es ir reabriendo gradualmente el mercado interior a partir de mediados de la próxima semana, utilizando unos nuevos sellos fiscales y unos certificados de origen para garantizar la calidad de las bebidas.





