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RSS | ed. impresa | Regístrate | Domingo, 27 mayo 2012

Opinión

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Los estudios de ingeniería en España están actualmente estructurados en dos niveles o ciclos. El primer ciclo de tres años da acceso a la titulación de ingeniero técnico que, en general, confiere unas competencias profesionales reconocidas como profesión regulada. El segundo ciclo de dos años da acceso a la titulación de ingeniero, que también en general, confiere competencias profesionales reconocidas, así mismo, como profesión regulada.

La unidad de medida de la carga docente de la asignatura es el crédito que equivale a diez horas lectivas. Por lo general, los planes de estudio en ingeniería son de doscientos veinticinco créditos en primer ciclo y ciento cincuenta créditos en segundo ciclo.

La enseñanza pública en España está subvencionada, lo que quiere decir que el alumno sólo paga una pequeña parte del coste real de la enseñanza y el resto lo financia la sociedad. En este caso, la comunidad autónoma correspondiente por estar las competencias del Estado transferidas en materia universitaria.

La movilidad de estudiantes en Europa estaba asegurada mediante el programa europeo Erasmus, a través del cual estudiantes de universidades europeas, entre los que había acuerdo de intercambio (un acuerdo entre pares), podían cursar asignaturas de últimos cursos en otra universidad, incluso realizar su proyecto fin de carrera y también, en ocasiones y dependiendo del acuerdo mutuo de reconocimiento entre pares, podían tener la doble titulación: la de la universidad de origen y la de la universidad de destino.

Y en esto, cuando todo esto estaba funcionando razonablemente (razonablemente quiere decir que deben seguir haciéndose esfuerzos para mejorar lo mejorable, pero sin cambios estructurales de los que no se tienen garantías previas de mejora), entonces llega Bolonia.

Bolonia llega como una recomendación europea a los países de la Unión que les permite seguir, a su criterio, las directrices de convergencia que marca Bolonia en el Espacio Europeo de Educación Superior, fundamentalmente:

• Movilidad del estudiante y el profesorado

• Estructurar la enseñanza universitaria en dos niveles, el grado y el máster. Adicionalmente el doctorado.

• Aumentar la competitividad universitaria, reformando los estudios universitarios para que se adecúen a la demanda social.

Esta recomendación está firmada en Bolonia en 1999 por veintinueve ministros de educación superior europeos. También es conveniente saber que la recomendación fija una fecha de finalización para 2010.

¿Qué es lo que hace España desde el principio de esta iniciativa? Básicamente se traslada el problema a las universidades sin dar más directrices que las mencionadas y las universidades reaccionan de muy distintas maneras. Pero contar esto en toda su dimensión sería muy largo y complicado, por lo que me voy a ceñir a los estudios técnicos, a las de ingeniería, que, en sí mismas, permiten una cierta coherencia en el tratamiento por tratarse de estudios universitarios técnicos.

Pues bien, lo que ocurre en las universidades tecnológicas con mayoría de estudios en el ámbito de la ingeniería es que, amparándose en la LOU y el Decreto de Grado que afecta a todos los estudios universitarios, sean o no de ingeniería (arquitectura y medicina aparte), es que en primer lugar se oferten por centros, departamentos e institutos universitarios, másters oficiales (antes que los grados que le dan acceso natural, y sólo imparten los centros). Esto, para lo cual las universidades no estaban preparadas ni en el ámbito docente ni en el ámbito de la gestión universitaria, provoca una situación caótica, que aún hoy en día la estamos sufriendo y que en gran parte, tendrá que ser reconducida a una estructura mucho más parecida a la situación inicial, que como decíamos al principio del artículo, ya estaba convergida a las recomendaciones del Espacio Europeo de Educación Superior. Al menos en las ingenierías.

Por otra parte, acerca de las recientes reivindicaciones estudiantiles sobre Bolonia, en el caso de las ingenierías, en parte llevan razón. En este momento, para un estudiante que quiera conseguir las atribuciones profesionales que conlleva un título de ingeniero Técnico, la duración de los estudios es de tres años. Con Bolonia, para conseguir las mismas atribuciones profesionales, el estudiante español deberá cursar un grado de cuatro años. Por otra parte, en cuanto a los precios públicos de matrícula, en la actualidad, el coste para el alumno de un crédito de matrícula es el mismo en primer ciclo que en segundo ciclo. Con Bolonia al coste para el alumno de un crédito ECTS en el grado no tiene por qué ser el mismo precio para un crédito ECTS en el máster.

De hecho, en algunas universidades públicas que ya tienen implantados los grados y los máster, el precio del crédito ECTS del máster oficial es sustancialmente mayor que el del grado.

En conclusión, y después de casi diez años de debate, al menos en ingenierías, "Virgencita, virgencita, que me quede como estoy".

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