La relación de amor-odio entre Zapatero y Estados Unidos me recuerda mucho a la de determinados artistas e intelectuales que van de progresistas y antiyanquis pero luego se pirran por estar en la alfombra roja de los Oscar o entre los invitados a una fiesta en la Casa Blanca.
Zapatero, el mismo que no se levantó ante la bandera norteamericana, pretende ahora que los candidatos estadounidenses tengan presente a España en el diseño de su programa electoral. Así se explica que diera las gracias ayer al candidato demócrata, durante la clausura del Congreso del PSPV, por la consideración hacia nuestro país. "Consideración" quiere decir que Obama nombrase a España en un debate con McCain. Lo que parece desconocer ZP es que la presencia de España en ese debate no era especialmente notable. Obama no estaba preguntando a su oponente por las claves de su política exterior y, por tanto, sobre cuáles iban a ser sus alianzas esenciales, sino poniéndole en un aprieto al preguntarle por un país minúsculo del que no sabía nada. Obama intentó demostrar a los ciudadanos norteamericanos que seguían el debate por televisión que McCain no es una buena opción porque ni siquiera sabe cuáles son los miembros de la OTAN. Algo así como si le hubiera preguntado por Letonia. En cambio, ZP le da las gracias: oh, gran señor, que te has dignado tenernos en tu boca siquiera por un momento. Que Obama nos mencione e incluso que nos tenga por aliados viendo la que está cayendo con los Lehman Brothers y otros conjuntos musicales del momento, no tiene ni siquiera gracia. Al final nos va a tocar pagar las subprime y hasta la baja maternal de la hija de Sarah Palin...
La política exterior de España no es, desde luego, lo más sobresaliente del gobierno socialista actual; por eso, tal vez, Obama se moderó un poco y no le espetó la verdadera pregunta que todos nos hacemos: ¿va a protagonizar un vídeo en Youtube con Moratinos?
Zapatero, el mismo que no se levantó ante la bandera norteamericana, pretende ahora que los candidatos estadounidenses tengan presente a España en el diseño de su programa electoral. Así se explica que diera las gracias ayer al candidato demócrata, durante la clausura del Congreso del PSPV, por la consideración hacia nuestro país. "Consideración" quiere decir que Obama nombrase a España en un debate con McCain. Lo que parece desconocer ZP es que la presencia de España en ese debate no era especialmente notable. Obama no estaba preguntando a su oponente por las claves de su política exterior y, por tanto, sobre cuáles iban a ser sus alianzas esenciales, sino poniéndole en un aprieto al preguntarle por un país minúsculo del que no sabía nada. Obama intentó demostrar a los ciudadanos norteamericanos que seguían el debate por televisión que McCain no es una buena opción porque ni siquiera sabe cuáles son los miembros de la OTAN. Algo así como si le hubiera preguntado por Letonia. En cambio, ZP le da las gracias: oh, gran señor, que te has dignado tenernos en tu boca siquiera por un momento. Que Obama nos mencione e incluso que nos tenga por aliados viendo la que está cayendo con los Lehman Brothers y otros conjuntos musicales del momento, no tiene ni siquiera gracia. Al final nos va a tocar pagar las subprime y hasta la baja maternal de la hija de Sarah Palin...
La política exterior de España no es, desde luego, lo más sobresaliente del gobierno socialista actual; por eso, tal vez, Obama se moderó un poco y no le espetó la verdadera pregunta que todos nos hacemos: ¿va a protagonizar un vídeo en Youtube con Moratinos?




