Hace algo más de un año que la Policía Nacional detuvo en Pedreguer al narcotraficante más buscado de España, Francisco Javier Martínez Sanmillán, alias Franky o Perilla, quien permanece desde entonces en prisión por orden del juez Baltasar Garzón.
Los agentes decomisaron su mansión de 12.000 metros cuadrados, valorada en más de 3,5 millones de euros y situada en la partida La Torre, a unos 500 metros del casco urbano de Pedreguer. Además encontraron numerosas joyas y facturas de compra de alhajas un catalejo de visión nocturna, una lancha zódiac y todo lo que había en el interior de la vivienda.
Ahora, casi apunto de que el juzgado número 7 de Dénia concluya la instrucción del caso, el Ayuntamiento de Pedreguer va a solicitar al titular de dicho juzgado el uso público del chalé -procedente del tráfico de drogas y blanqueo de dinero- para destinarlo a fines sociales.
El alcalde de este municipio de la Marina Alta, Andrés Ferrer, comentó ayer que el lunes remitirá una carta al juez instructor de Dénia en la que pide la cesión del uso público de la mansión del narcotraficante.
La intención, según comentó ayer el primer edil de Pedreguer, es poder ‘‘tener el uso de la casa durante el tiempo que se estime oportuno y poder instalar allí un centro de día para discapacitados de la comarca y otro en el que se asista a la Mujeres Maltratadas. Ferrer matizó que la vivienda requisada al narco gallego- que en 1994 huyó de la justicia tras ser condenado a 17 años de prisión por narcotráfico en la Operación Nécora- ‘‘es un bien confiscado por la policía que, al parecer, procede del blanqueo de dinero, por lo que sí que podemos pedir la cesión del uso de ese inmueble con el objetivo de destinarlo a fin social’’.
En la documentación, que se remitirá al juez del número 7 de Dénia, el alcalde incluye la petición hecha por la Asociación de Discapacitados de la Comarca (ADIMA), que tiene su sede en Pedreguer, para habilitar un centro de día.
Documentación
Además, en el expediente se incluye la pretensión del Consistorio, que consiste en trasladar las actuales dependencias-también en Pedreguer- de ayuda a las mujeres maltratadas, a una parte del majestuoso chalé del narcotraficante.
Esta última iniciativa, según el primer edil, se llevaría a cabo, sí les ceden el uso de la vivienda y sí la Conselleria de Bienestar Social, responsable última, ‘‘no dice lo contrario’’.
Es más, según Ferrer, si consiguiéramos que las mujeres maltratadas pudiesen tener su sede en la mansión decomisada al narcotraficante, ‘‘éstas tendrían una ocupación de la que ahora carecen porque podrían ayudar en los trabajos de atención a los discapacitados, hacer cursos de jardinería, encargarse del cuidado de la casa’’. En definitiva, desarrollar una serie de actividades que en el lugar donde ahora están no pueden hacerlo.
Respecto a las actuales dependencias que tiene ADIMA en Pedreguer, Ferrer comentó que esta asociación dispone de un local, que no responde a sus necesidades reales y que le fue cedido por una familia del municipio.
De hecho, en 2006, la que fuera consellera de Bienestar Social, Alicia de Miguel, durante su visita a esta sede reconoció que las instalaciones existentes no eran suficientes para atender todas las necesidades de las personas. De Miguel anunció la puesta en marcha de dos proyectos: una vivienda tutelada y una residencia para discapacitados.
La consellera se comprometió ante los miembros de la asociación, incluso, a destinar una partida de los presupuestos del Consell de 2007 a este fin.
Ha pasado más de un año, ha habido elecciones y cambios de los titulares de las consellerias del Gobierno valenciano, y ya no se ha vuelto a saber nada más sobre las promesas realizadas.
Las dependencias del actual centro de día que ADIMA gestiona en Pedreguer acogen a unos 30 usuarios repartidos en diversos programas. Unos ocho trabajadores y siete voluntarios se encargan de llevar a cabo y desarrollar diversos talleres con el objetivo de mejorar la calidad de vida y ayudarles, en la medida de las posibilidades, en su integración tanto social como laboral.
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