La doctora en Historia del Arte, Elisa García Barragán, del Instituto de Investigaciones Estéticas de la Universidad Nacional Autónoma de México, entregó ayer al alcalde de Enguera, Santiago Arévalo, una copia del retrato de Manuel Tolsá Carrión realizado en tela por el también valenciano, Rafael Gimeno, copia del original que se encuentra en la actualidad en el Museo Nacional de Arte de México.
El acto se enmarcó dentro del calendario de actividades organizadas con motivo de la declaración del 2007 como Año Tolsá, en colaboración con la Diputación de Valencia.
La jornada conmemorativa concluyó con una conferencia en la Casa de la Cultura a cargo de Elisa García, bajo el título “Tolsá escultor”. Esta especialista en historia del arte, ha sido directora del Museo Nacional de San Carlos, así como del Instituto Nacional de Investigaciones Estéticas de la Universidad Autónoma de México (Unam) y miembro del Centro de Investigación perteneciente al Instituto de Estudios hispanoamericanos de la Universidad de la Sorbona de París.
El acto forma parte de un amplio programa para recordar la figura de este insigne enguerino, cuyos trabajos en Mèxico gozan del mayor reconocimiento en los ambientes artísticos y culturales. En breve será nombrado hijo predilecto de la localidad.
El cuadro pasará a formar parte de la galería de personajes locales que gozan de este privilegio, y que se encuentran expuestos en el salón de plenos de la Casa Consistorial.
Por otro lado, y cumpliendo calendario, para el 23 de septiembre, está prevista la inauguración de la estatua en bronce de este emblemático y polifacético artista enguerino en la plaza que lleva su nombre, junto a una exposición sobre su vida y obra en el Museo Arqueológico Municipal.
Tolsá, maestro “de progreso
Manuel Tolsá fue un hombre que creyó en el progreso. Escultor y arquitecto, nació el 4 de mayo de 1757 en Enguera. Fue alumno del escultor José Puchol Rubio. Por motivos profesionales, se trasladó a Madrid en 1780, ciudad en la que obtuvo numerosos galardones, aunque posteriormente se trasladó a México, donde desarrolló toda la labor que le ha encumbrado como artista.
Entre las numerosas obras que realizó se encuentran: la estatua ecuestre de Carlos IV, conocida como El Caballito, el Palacio de la Minería, el Palacio del Marqués del Apartado o el Palacio de los Marqueses de Buenavista. También destaca en su currículum el proyecto de la Iglesia de Loreto, el Altar Mayor de la Iglesia de Santo Domingo o el busto escultórico de Hernán Cortés.
El acto protocolario de la entrega del cuadro se ha hecho coincidir con la celebración de las fiestas patronales para que adquiriese mayor relevancia y protagonismo.