Verónica y Guillermo son un matrimonio argentino que un día leyeron en un periódico un reclamo para habitar localidades en peligro de desaparición, dado el progresivo envejecimiento de la población y los bajos índices de natalidad.
“Somos personas aventureras y no nos daba miedo viajar. Había distintos lugares y escribimos a varios sitios. Pero fue de Savia Rural de donde nos contestaron y nos pidieron el currículum. A partir de ese momento comenzamos a plantear el tema”. Quien así se manifiesta es Verónica. En su país natal trabajaba de guía turístico en y “sigo actuando”, afirmó. Guillermo es teólogo y actualmente da clases en un instituto de Torrevieja.
Ambos se han convertido en promotores turísticos a través del restaurante “Los Botijos”, en el Benefetal de Bicorp, de unos 700 habitantes. “Nos enteramos de que el Ayuntamiento buscaba una familia para explotar un bar rural y nos decidimos”, comentó la mujer. Durante el verano abren todos los días y a partir de ahora sólo los fines de semana.
El local lo atiende el matrimonio, “y también nos ayuda la abuela que es una especialista en postres”, comenta Verónica. “Nos gusta este estilo de vida y nuestros cuatro hijos también disfrutan de las bondades de la naturaleza”, añadió. La familia numerosa la completan María de dos años y medio, Lucía, de seis, Clara de siete y Mateo de nueve.
Subrayó la buena acogida que está teniendo el restaurante, a pesar de carecer de electricidad y teléfono. Las familias se entremezclan con moteros y ciclistas que ya conocen el lugar. “Va siendo una clientela fija, y a veces lo que peor me sabe es que llega gente y no les podemos atender” apostilló Verónica. En cuanto a la gastronomía, el restaurante combina la cocina autóctona con los asados argentinos, preparados a fuego lento y con el toque personal de Guillermo y los postres totalmente caseros.