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La Sociedad Española de Nutrición Comunitaria también llega a la conclusión de que “si un niño se encuentra bien alimentado tendrá un mayor rendimiento escolar y más energía para realizar actividad física en la escuela”, además de que “la adopción de hábitos alimentarios saludables en los niños es fundamental para favorecer su crecimiento y desarrollo, así como también para evitar enfermedades crónicas en la edad adulta”.
En nuestra contribución a crear hábitos alimentarios sanos debemos recordar que lo recomendable es: hacer cinco comidas al día (desayuno, media mañana, comida, merienda y cena) para no pasar muchas horas sin ingerir alimentos; realizar un buen desayuno que incluya lácteos, cereales y fruta; los cereales, las patatas y las legumbres deben ser la base de nuestra alimentación; aumentar el consumo de pescado, así como el consumo diario de frutas, verduras y hortalizas (deberá consumirse, como mínimo, 400 g/día); la cena debe incluir alimentos que no sean de difícil digestión (son de fácil digestión las sopas, verduras cocidas, pescados, lácteos y frutas). Junto con esto, deberá limitarse el consumo de alimentos ricos en azúcares, como golosinas, dulces y refrescos y carnes muy grasas. Importa conseguir una buena hidratación y a ello ayudará el consumo de agua, caldos o infusiones.
Tampoco hemos de olvidarnos de la presentación: comemos mucho por los sentidos y un plato consigue ser apetitoso principalmente por su aroma y presentación.
Finalmente, la forma de mantener el equilibrio nutricional es que nuestra alimentación sea lo más variada posible, así aseguramos la ingesta de todos los nutrientes necesarios, a la vez que prevenimos el exceso de ingesta de algún producto que pueda resultar nocivo para nuestro organismo. La dieta mediterránea tradicional es de las mejores dietas que podemos encontrar, siempre que adaptemos las cantidades a las necesidades energéticas de cada cual y, para ello, la naturaleza es muy sabia y nos avisa cuando nos hemos pasado, o cuando no hemos llegado.
Cuidemos nuestra alimentación y la de los nuestros porque así estamos consiguiendo una mejor calidad de vida, presente y futura.