L’Alcatén recupera el aliento poco a poco. El incendio que se originó en el término de Les Useres el pasado martes ha calcinado cerca de 5.500 hectáreas, en el incendio más graves en los últimos 15 años en la provincia de Castellón. Ahora, el paisaje es aterrador y los vecinos tendrán que acostumbrarse a ver cenizas donde antes había pinos.
Desde el martes y durante cuatro días, las llamas avanzaron sin control afectando a seis municipios de la comarca de l’Alcalatén y causando el pánico entre sus vecinos. Les Useres, Llucena, Costur, l’Alcora, Atzeneta del Maestrat y Figueroles; las llamas no parecían tener fin.
Muchos de sus vecinos temieron por sus casas y algunos tuvieron que ver como las llamas carbonizaban a sus animales. Finalmente, y aunque hubo desalojados, el fuego no llegó hasta ningún casco urbano aunque sí incendió algunas masías más alejadas.
La climatología adversa, con un fuerte poniente y cambios bruscos en la dirección del viento, no daba tregua a los medios desplegados en la zona. Finalmente, y tras muchas horas de angustia y de duro trabajo, el viento amainó y las labores de extinción empezaron a verse recompensadas.
El balance de la superficie afectada tampoco es nada alentador. El incendio ha calcinado cerca de 5.500 hectáreas, de las que tan sólo 500 corresponderían a pinar y las restantes a matorral y monte bajo, según informó ayer el conseller de Gobernación, Serafín Castellano, quien aseguró que “durante los próximos días se realizarán los cálculos exactos”.
Castellano afirmó que “el hecho de que se hayan quemado sólo 500 hectáreas de masa forestal se debe a que parte de la zona afectada soportó hace algunos años un grave incendio, por lo que la mayoría del terreno era de matorral”.
La estadística del fuego
Aunque la cifra exacta se sabrá en los próximos días ya se puede afirmar que el incendio de Les Useres es el más grave desde hace 15 años, después del fatídico verano de 1994, cuando se quemaron casi 50.000 hectáreas en toda la provincia.
Las 5.500 hectáreas afectadas suponen el 60% de la superficie de la provincia calcinada en los últimos 15 años. Ni siquiera el incendio que en 2001 atemorizó a los vecinos de Xert arrasando 3.488 hectáreas se puede comparar con el de l’Alcalatén.
A primera hora de ayer, el fuego, que durante tres días había avanzado sin control, por fin fue sofocado. “Desde las 8.30 de la mañana (de ayer), no hay llamas ni fuego dentro del perímetro. Los efectivos están trabajando ahora en las labores de enfriamiento de los puntos calientes y control de posibles brotes de fuego”, señaló Castellano.
Pese a ello, el conseller no quiso, en ningún momento, hablar de “incendio controlado”, ya que “estos son criterios técnicos y son ellos los que deberán definir cuando se puede hablar de controlado. Hay que ser prudentes”, apuntó.
Durante la tarde noche del pasado jueves, la principal preocupación de los medios aéreos y terrestres era controlar el frente de Llucena, que se encontraba más activo y que se acercaba poco a poco al paraje del Peñagolosa, donde se concentra una gran masa forestal.
A 2 Kilómetros del Penyagolosa
“Estuvimos luchando contra el fuego durante horas, intentando evitar que las llamas penetrarán en Peñagolosa, finalmente no llegaron y quedaron tan sólo a unos dos kilómetros de la entrada al paraje”, aseguró el conseller.
El dispositivo de extinción de incendios y todos los efectivos se mantendrán en la zona afectada durante los próximos días. “La situación es de tranquilidad, pero hay que seguir controlando el perímetro y para ello dos aviones AT cargados sobrevolarán continuamente la zona”, aseguró el conseller.
Actualmente, trabajan en el lugar 422 personas, 60 autobombas, 20 medios aéreos, 28 brigadas rurales y cuatro secciones de la Unidad Militar de Emergencia (UME).
Además, Castellano, haciendo un balance de la actuación, informó de que, desde el inicio del incendio y hasta las 14.30 horas de ayer, los medios aéreos han trabajado en las labores de extinción un total de 411 horas, de las que 215 corresponden a helicópteros y 196 a los hidroaviones, que han efectuado en total 735 descargas.
Sobre las cabezas de bañistas
Los hidroaviones que han participado en la extinción del fuego han realizado tantos viajes al mar que alguno tuvo que despistarse. Los bañistas de la playa de Almardà en Sagunto se quedaron atónitos ayer al comprobar como uno de estos hidroaviones pasaba por encima de sus cabezas en un vuelo rasante. Los agentes de la Policía avisaron al 112 para que llamaran la atención al piloto, ya que estas maniobras deben realizarse a 100 metros de la orilla, como mínimo.
Por otro lado, Castellano afirmó que solicitará una comparecencia en Les Corts Valencianes para informar y dar cuenta pormenorizada de los detalles del incendio, del que recordó que no ha habido que lamentar desgracias personales.
Por su parte, el presidente de la Diputación, Carlos Fabra, que acudió a Llucena para informarse de la situación, agradeció los esfuerzos realizados por los efectivos y por las diferentes comunidades autónomas, “que han aportado sus medios y sus ganas de trabajar”. Además, Fabra aseguró que “el incendio de Les Useres ha contado con más medios, sobre todo aéreos, que ningún otro en la historia de la provincia”.
Fabra también anunció que la corporación provincial ha puesto en marcha un programa de ayudas que facilitará pienso gratuito a aquel ganado que haya perdido su zona de pasto por las llamas.
Respecto a las causas del devastador incendio, el conseller aseguró que se debió a una negligencia de unos trabajadores de la red eléctrica y aseguró que “se depurarán responsabilidades”. Además, agradeció la diligencia de la Policía autonómica por su “rapidez” en las pesquisas y anunció que el caso ya está “en manos judiciales”.