El gobierno de Dénia contra las cuerdas. La intención del PSPV de ubicar la planta desalinizadora en la partida Racons y la subestación eléctrica en El Palmar convirtió ayer el salón de plenos en un polvorín.
Cerca de 300 vecinos de zonas como Les Deveses o El Palmar tomaron el Consistorio para protestar por la dejadez de los servicios de limpieza y la falta de actuaciones para paliar la erosión en las playas.
Pero también se movilizaron para mostrar su rotundo rechazo a convivir en sus urbanizaciones con infraestructuras como la planta desalinizadora o la subestación eléctrica, que por lógica deberían ubicarse en suelo industrial.
Camisetas, pancartas y panfletos por todas partes daban una idea de su malestar. No queremos un segundo mar muerto, no a la subestación en suelo agrícola, Les Deveses somos Dénia, queremos nuestra arena y no ser un basurero, Viciano desala tu bañera, no nuestra playa, la línea de alta tensió en zona verda és una merda, Interés general o interés de Iberdrola, rezaban.
Los concejales se las vieron y desearon para poder acceder a sus escaños debido a la marabunta que se adentró en el reducido espacio del salón de plenos.
El primer intento de celebrar la sesión se vio abortado por los gritos de la gente contra el gobierno y los abucheos a la alcaldesa, Paqui Viciano.
¡Fuera!, ¡cacicada!, ¡sinvergüenzas!, decían. Viciano trató de calmar los ánimos anunciando que la junta de portavoces acababa de decidir dejar sobre la mesa los puntos 12 y 13 de la sesión (tal vez esperando la que se les venía encima). Eran los puntos referentes a la construcción de la subestación eléctrica en El Palmar y de la planta desalinizadora en la desembocadura del río Racons ‘‘para mejor estudio’’.
Pero los gritos continuaron y la Corporación decidió hacer un receso hasta que se la situación se normalizara.
A esto contribuyó la Policía Local. Cuatro agentes se personaron en el Ayuntamiento para, con buenas formas, invitar a los vecinos a que desalojaran la sala. Una hora después de lo previsto, se pudo retomar la sesión plenaria.
Falta consenso
Lo cierto es que el pleno se preveía movido, no sólo por la oposición vecinal a las ubicaciones elegidas para la subestación y la desalinizadora, sino por la falta de consenso político. De hecho, ni el socio del gobierno del PSPV, el BNV, comparte la decisión de instalar la subestación eléctrica en zona agrícola, al igual que los ecologistas.
Los vecinos de Les Deveses no quieren que la desalinizadora se una a la planta potabilizadora del río Racons, en funcionamiento, y a la futura conducción del gasoducto.
La alcaldesa, Paqui Viciano, ha convocado hoy una rueda de prensa para hablar sobre estos temas pues ambas instalaciones son indispensables para la ciudad.