El pan se suma al pollo en la lista de alimentos que se encarecerán en los próximos días. El causante, según el sector de panaderos, es el repunte del precio de los cereales en los últimos meses, especialmente en julio y agosto.
El bolsillo de los consumidores amenaza con romperse a la vuelta de vacaciones. La subida media que estima la Confederación Española de Asociaciones de Panadería (Creopan) es de un 5% en el precio de la barra de pan, aunque otras fuentes del sector elevan el repunte de este alimento básico hasta el 25%. Esto supone entre cinco y diez céntimos más por barra.
Según explicó el presidente de Ceopan, Lorenzo Alonso, esta subida del precio del pan, y en general de todos los productos elaborados a base de cereales, se debe a que el precio del trigo panificable se incrementó en julio un 46% respecto al año anterior, subida que en agosto alcanzó el 50%. Hasta ahora, señaló Alonso, estos incrementos no habían repercutido en el producto final pero a partir de septiembre los empresarios llevarán a cabo la subida, tanto en canal Horeca (hostelería, restauración y catering) como en gran distribución y especializados. Apuntó que la subida es poco significativa por sí misma para el bolsillo del consumidor ya que el gasto en pan apenas representa un 1,8% del gasto total de la cesta de la compra y el consumo es de 53,18 kilos por habitante al año.
Alonso explicó que el sector soporta mucha competencia y que las previsiones apuntan a que seguirán subiendo ligeramente en los próximos meses, a pesar de la buena cosecha nacional. En este sentido comentó que sólo el 40% del trigo que se moltura en España es de cosecha nacional y que el resto se importa, por lo que la situación del mercado internacional está condicionando todo el mercado cerealístico.
Los fabricantes de harinas y sémolas de la asociación AFHSE insisten en que esta situación afecta a la industria cárnica, láctea, ovoproductos, azúcar, aceites, así como las industrias cerealistas y todos sus sectores transformadores.
Fuerte demanda
Según la OCDE, la tendencia alcista continuará hasta incrementarse un 50% en la próxima década y su causa principal es la demanda de la creciente población mundial, que se estima anualmente en una tasa equivalente a la población de un país como Alemania (85 millones de habitantes). Otro factor relevante en el crecimiento de la demanda de cereales es su empleo en la producción de biocarburantes, Estados Unidos utilizará este año aproximadamente 85 millones de toneladas de maíz para la producción de bioetanol, cifra que representa más del 25% de su cosecha de maíz.
El año pasado los precios internacionales del trigo ya sufrieron una subida en agosto por la pobre cosecha mundial; si en julio de 2006 los trigos panificables estándar españoles cotizaban en niveles de 130 euros/tonelada en origen, en la actualidad lo hacen a 240 euros/tonelada y con fuertes retenciones de mercancía. Este incremento representa un aumento superior al 80% en el plazo de 12 meses.
En el caso de los trigos de importación (Francia, Reino Unido, Alemania y EE. UU.) el porcentaje se eleva hasta el rango del 80-90%, produciéndose también restricciones desde la oferta, que dificultan la fluidez de los mercados comunitarios. Los comerciantes de cereales insisten en que la crisis de precios se mantendrá en los próximos meses.