El Homo habilis, el eslabón más antiguo conocido de la especie humana y considerado el ancestro de una especie más evolucionada, la del Homo erectus, fue coetáneo de este último en África oriental, según un estudio que será publicado hoy en la revista Nature. Dos nuevos fósiles que han sido descubiertos en la orilla este del lago Turkana, en Kenia, por un equipo científico internacional, encabezado por Fred Spoor, del University College de Londres, desbaratan el hasta ahora admitido esquema cronológico de los comienzos de la especie humana.
Los fósiles son, por una parte, los fragmentos más recientes hallados hasta ahora de una mandíbula superior de Homo habilis, que datan de hace 1,44 millones de años. Por otro lado, los científicos han estudiado un cráneo de Homo erectus en muy buen estado de conservación que, curiosamente, es más antiguo, de unos 1,55 millones de años.
Coexistencia
Los investigadores deducen que, al contrario de lo que dicen las hipótesis actuales, ambas especies de homínidos, que se supone que se relevaron de forma lineal en el tiempo, fueron en realidad coetáneas durante un largo período, medio millón de años probablemente, en la cuenca del Turkana.
El habilis es un homínido cuya aparición se sitúa hace unos 2,5 millones de años. Recibió tal denominación en 1964 debido a las herramientas rudimentarias de piedra halladas cerca de los primeros restos localizados.
Según el esquema cronológico actual de la evolución humana, dicho homínido habría dejado paso hace 1,8 millones de años al Homo erectus, estudiado por primera vez en Asia a partir de 1891 gracias a unos fósiles de 800.000 años de antigüedad. Durante el siglo XX se descubrieron en África fósiles mucho más antiguos de esta especie, la primera que emprendió la conquista progresiva del planeta.
A la luz de los nuevos restos hallados en el sitio keniano de Ileret, parece imponerse una revisión de los orígenes de la especie humana.
Para los científicos, la prueba obtenida sobre la coexistencia del Homo habilis y el Homo erectus convierte en “poco probable” la hipótesis de que el segundo sea una evolución del primero.
Según las hipótesis de los investigadores, ambas especies podrían haberse desarrollado a partir de un ancestro común de una antigüedad de entre dos y tres millones de años, época en la que escasean los fósiles atribuibles a homínidos. El hecho de que el erectus y el habilis se hayan desarrollado por separado significaría, según los científicos, que cada uno tenía su hábitat, lo que evitó una competencia directa entre ellos.