El papa Benedicto XVI evocó “con viva emoción” la memoria del cardenal Jean-Marie Lustiger, fallecido el pasado domingo, a quien calificó como una “gran figura de la Iglesia en Francia” en un telegrama dirigido ayer al arzobispado de París.
El Papa se refirió en su misiva al ex arzobispo parisiense como un “pastor apasionado por la búsqueda de Dios y el anuncio del Evangelio en el mundo” así como por la “renovación de la formación de los curas y laicos” y por los jóvenes.
También destacó de él su esfuerzo “generoso para promover relaciones cada vez más fraternas entre cristianos y judíos”.
El cardenal y miembro de la Academia Francesa murió enfermo en París a los 80 años de edad. Era originario de una familia de judíos polacos y se convirtió al catolicismo a los 14 años.
La catedral de Notre-Dame albergará la capilla ardiente del cardenal Lustiger , fallecido ayer en París y cuya trayectoria ha sido elogiada masivamente por representantes religiosos, sociales y políticos.
Los fieles podrán rendir homenaje al cardenal, fallecido en la catedral de la ciudad parisina a partir del jueves y, al día siguiente, se celebrará un funeral.