Los ciudadanos de Almussafes serán los que decidirán dónde quieren el nuevo ayuntamiento y para ello utilizarán el sistema de consulta popular vía referéndum.
Tal como prometieron en sus correspondientes programas electorales, los grupos municipales del BNV y PP van a pedir al Ministerio correspondiente la autorización para la convocatoria de una consulta popular. “Optamos por este sistema en el que los vecinos pueden expresar libremente su opinión participando en la vida política cuando se trata de asuntos de competencia municipal y de carácter local de especial relevancia, como es la determinación de la nueva casa consistorial”, declara el concejal de Comunicación, Albert Girona.
En cuanto a la motivación del referéndum –el primero que se celebrará en la historia democrática de Almussafes sobre un asunto de competencia municipal– esta radica en el emplazamiento del futuro edificio, un asunto complicado dado que se barajan dos grandes alternativas, cuyas preferencias pueden estar influidas por criterios históricos, afectivos y de carácter urbanístico.
Una de las opciones que se someterá a consulta popular será la de construir el ayuntamiento en la plaza Mayor, centro histórico de la localidad que acogió la casa consistorial desde el siglo XVIII y hasta principios de los años 70.
La segunda de las posibilidades propondrá la edificación del inmueble consistorial en su actual emplazamiento del parque Central, lugar en el que se ubica desde hace unos 35 años. “Cualquier ciudadano puede identificarse con ambas alternativas, totalmente legitimadas por la tradición, las cuales suponen diferentes ventajas e inconvenientes - desde el punto de vista arquitectónico y en relación con el entorno que genera un edificio administrativo de estas características- que deben dilucidar libremente los vecinos”, señala Girona.
El inicio del procedimiento legal se efectuará por la propia Corporación, mediante acuerdo adoptado por mayoría absoluta a propuesta de los grupos del Bloc y PP, y se someterá con posterioridad a información pública mediante su publicación en el BOP.
El citado acuerdo contendrá los términos exactos de la consulta, que consistirá en el pronunciamiento de los vecinos en sentido afirmativo por una de las dos únicas opciones planteadas.
Tras la autorización del Gobierno, será la alcaldesa la que convocará la consulta popular local mediante decreto, se señalará el día de la votación, el establecimiento de la duración de la campaña de información y el establecimiento de las funciones de control y seguimiento del proceso electoral.