Mi primera intención era ignorarle porque tratar con fámulos es faena de criados y yo no tengo. Pero por cortesía le contestaré; aunque tengo por costumbre seguir lo que decía Sócrates cuando le preguntaban por qué permitía que le insultara su mujer: “Cuando un burro me da un par de coces, no voy a ser yo tan burro como él y devolvérselas”.
Empezaré por agradecerle la pérdida de su inestimable e impagable tiempo en leer mi anterior escrito y más si cabe por su pérdida de tiempo y materia gris (que más que gris creo que es negra y de donde no hay no se puede sacar) cavilando las idioteces que ha escrito en el suyo. Con todo, muchas gracias.
Tengo más que asumido que quien dice lo que quiere suele oír lo que no quiere; así que ha perdido estúpidamente el tiempo con su escrito si su intención era cabrearme. Se lo digo para que no cometa también la estupidez de considerar este escrito como una vendeta por la serie de “cariñosos” calificativos que me dedica en el suyo; tómelo por lo que es, pura cortesía.
Yo no miento Sr. Bonet, puedo equivocarme y seguro que me equivoco y mucho, pero ni miento ni insulto ni “atempte contra l’honor de les persones”, no soy tan necio, pues nada gano haciéndolo y sí puedo perder mucho; por favor no me confunda con los interesadamente liados en política, como usted por ejemplo, que sí suelen obtener pingües beneficios con sus mentiras.
Le agradecería que, en lo sucesivo, cuando escriba diciendo que miento o insulto diga dónde, el qué, cómo y cuándo para que yo pueda no replicarle a usted, pues su opinión me importa un bledo, sino aclarárselo a los lectores.
Confundir noticia con opinión me parece un error muy grave para el secretario de un partido político, aunque sea el BNV. Si usted desconoce ese matiz diferencial, como evidencia en su escrito, no estaría de más consultara el DRAE, para no volver a meter la “pata” otra vez.
Por cierto, recuerdo haber escrito un par de artículos alabando la labor y dedicación del Sr. Moya, y haber escrito otras veces manifestando que no se le había correspondido como merecía ¿también mentía e insultaba entonces, Sr. Bonet, o sólo miento e insulto cuando escribo algo que no le gusta?
Tiene razón, no sé lo que nos costaría el Sr. Moya bibliotecario (digamos 3 ó 4 millones más o menos) pero sí sé lo que nos cuesta (según lo publicado en la prensa) el Sr. Moya concejal ¡unos 20 kilos anuales! Qué hace con ellos, si los emplea en comida, en la primitiva, en ayudar al BNV, en pagarle a alguien para que haga su trabajo o en pagarse una querida, eso es problema suyo, a los “paganos” sólo nos importa lo que nos cuesta.