Los sueldos de los equipos de gobierno siguen estando al orden del día. En esta ocasión le ha tocado a Carcaixent, donde los grupos de la oposición (Bloc, PSPV y UV) han calificado de “desorbitados” los salarios que el Consistorio, gobernado por el PP, tenía previsto aprobar anoche.
El principal punto de desencuentro está en lo que percibirá la alcaldesa, Lola Botella. La propuesta presentada por el equipo de gobierno municipal contempla que Botella perciba 37.800 euros brutos anuales en 14 pagas de 2.700 euros al mes, por una dedicación mínima de 30 horas semanales.
A esta cifra, mucho menor que la que perciben otros alcaldes de la comarca como los de Alzira, Algemesí o l’Alcúdia, se le ha de añadir el sueldo que Botella cobrará como diputada autonómica y que podría alcanzar los 51.000 euros.
“Es una barbaridad que pueda llegar a cobrar cerca de 90.000 euros al año”, lamentó el portavoz del Bloc, Paco Salom.
“Nosotros siempre hemos defendido una retribución diga de un cargo que tiene una gran dedicación, además de una gran responsabilidad, pero no se ha de perder de vista la realidad social”, aseguró Salom. “No entendemos que la alcaldesa se haya aumentado el sueldo y encima haya liberado a tres ediles”, añadió.
El portavoz nacionalista aseguró que votarían en contra de esos sueldos, “pero exigiremos una mejora a nivel de grupo con la creación de un asesor”.
En el mismo sentido se expresó la líder de los socialistas, María José Dasca, quien calificó de “barbaridad” lo que va a percibir Botella. El portavoz de UV, Juan Albert, no quiso hacer “demagogia” con el sueldo del equipo de gobierno, pero pidió que sean “consecuentes con la realidad social de nuestro pueblo”.
Por su parte, la alcaldesa manifestó que no existe “ninguna incompatibilidad” por percibir los dos sueldos. Botella ha renunciado a la dedicación exclusiva en Les Corts, aún así, apuntó, “voy a tener el doble de trabajo y más en el Ayuntamiento, al que le dedico todo mi tiempo”.