De una prisión a una empresa propia
Dieciséis reclusos de cárceles valencianas, los primeros en obtener microcréditos para crear sus pequeños negocios
Dieciséis reclusos de cárceles valencianas, los primeros en obtener microcréditos para crear sus pequeños negocios
A partir de ahora hay más opciones de reinserción, “no sólo la obra que es adonde van a trabajar la mayoría”. Dieciséis reclusos de las cárceles de Picassent, Fontcalent y Villena han sido los primeros de España en participar en el programa Emprendedores con el que optan a un microcrédito para crear sus propias empresas.
“Es una idea genial. Debería de haber más cosas de este tipo, más cursos de formación que den otras salidas para el empleo y no los otros talleres que no sirven para nada”, argumentó un preso que prefirió no revelar su nombre.
Los internos, en libertad provisional o en tercer grado, han recibido un curso de orientación laboral y práctica profesional para desenvolverse como empresarios. Han presentados sus propios proyectos y con ayuda del programa, unos planes de viabilidad.
“Cuando me eligieron fue como una lotería. No me lo esperaba”, afirma Rafael, recluso de Villena. Él ya tenía previsto montar una cafetería en Alicante al salir de la cárcel.
“Ya tuve una cafetería y me fue bien y ahora he decidido poner otra. Hice el proyecto en dos meses y ya tengo visto el local”, argumentó.
A Rafael no le desanima que los 25.000 euros del crédito quizás no sean suficientes. “Quizás tenga que pedir un préstamo personal y ya he hablado con los proveedores para que me ayuden”, explica.
El programa ha sido impulsado por la Fundación por la Justicia, el Instituto de Crédito Oficial (ICO) y el Ministerio del Interior. Todos participan en los proyectos de negocios y en los planes de viabilidad. Ahora, los presos y ex reclusos deberán solicitar el microcrédito a las entidades adscritas al programa del ICO.
Algunos de los negocios que se crearán son restaurantes, bares, cafeterías, una empresa de pinturas, una de palés de madera, una pescadería, un taller, una lavandería... “Yo tengo tres años de experiencia en una frutería y me siento capaz de llevarla”, comentó Ángel.
Germán pondrá un locutorio con la idea “de que trabajemos toda la familia juntos”. Nourdine abrirá una carnicería en Torrent: “Al principio no tenía ilusión, pero luego me gustó la idea”.
Para ellos, empieza una difícil etapa, según destacó la directora general de Instituciones Penitenciarias, Carmen Gallizo, en la entrega de diplomas a los participantes: “Lo más duro no es al entrar en la cárcel, es al salir”.
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