La Murta, la Casella, la Barraca, el Tello y l’Hort de Soriano, entre otros parajes naturales de la Ribera, aún no cuentan con un Plan de Prevención de incendios, al que obliga la Generalitat desde 1993. A pesar de esto la mayoría de las zonas forestales se han preparado para afrontar un verano que se prevé muy seco en el Mediterráneo.
Los ayuntamientos que gobiernan las localidades donde se encuentran estos bosques se han dado cuenta de la importancia que tiene mantener estos territorios limpios de rastrojos y matorrales, por lo que ya han realizado estas tareas.
La máxima prioridad del Ayuntamiento de Alzira es la finalización del plan contra incendios, que se prevé que esté dispuesto a finales del mes de julio a falta de la corrección que tiene que efectuar la Conselleria de Medio Ambiente.
‘‘Teniendo parajes naturales es nuestra prioridad terminar el plan de prevención de incendios lo más rápido posible, por lo que estamos trabajando en ello’’, aseguró Carolina Lillo, concejala de Medio Ambiente del Consistorio de Alzira.
La capital de la Ribera cuenta con la colaboración del voluntariado de esta localidad contra los incendios en los montes, Vacif, que ayudan en las tareas de extinción del fuego y vigilancia de todo el bosque mediante un convenio que tiene firmado con el Ayuntamiento.
Además de este grupo de personas, la Generalitat ha ofrecido varios agentes medio ambientales que realizan un control continúo de la zona, prohibiendo el uso de herramientas y vehículos a motor, además de cerrar el paso a cualquier visitante al paraje los días catalogados de máxima alerta. Estos guardias también se encargan de sanear los terrenos del parque.
‘‘En la Casella los trabajadores del Inem son los que se encargan de efectuar la limpieza en los barrancos más accesibles y de realizar las mejoras rurales pertinentes’’, comentó Lillo.
Seguridad en Carcaixent
L’Hort de Soriano, ubicado en Carcaixent cuenta con 40 ó 50 personas entre voluntarios y Protección Civil, que van rotando para efectuar patrullas de supervisión de la zona montañosa.
En estos bosques hay puntos fijos e itinerantes de supervisión conectados con el 112 y los servicios de emergencia, para avisar ante cualquier incidencia que se produzca.
La localidad de la Ribera Alta ha recibido una subvención de la Conselleria de 20.000 euros para conservar sus territorios naturales, a la que se ha sumado otra del Ayuntamiento de 18.000 euros para los trabajos de aseo y reforestación de la demarcación.
Gracias a estas labores con máquinas específicas durante el invierno, así como el desbroce y la retirada de rastrojos que en estos momentos efectúan cuadrillas de personas que se encuentran en el paro, l’Hort de Soriano está preparado contra los incendios a pesar de que aún no cuenta con su plan de prevención.
‘‘Gracias a las medidas tomadas anteriormente así como las que se están realizando en la actualidad, puedo asegurar que nuestro monte se encuentra en excelentes condiciones frente a esta época que se avecina muy seca’’, reiteró Ino Signes, concejal de Medio Ambiente de Carcaixent.
El problema que sufre esta población es que más del 90% del territorio boscoso es de propiedad privada, y por tanto es competencia de sus dueños mantenerlo despejado y en condiciones para afrontar el período veraniego.
Parajes naturales del Marquesat
En lo referente a las masas agrestes que se encuentran en el término de Llombai, el Tello, el Cerro y los Cimarrones, se puede decir que cuentan con un servicio de guardia formado por personas del Ayuntamiento en colaboración con un grupo de estudiantes forestales pertenecientes a la Escuela Familiar Agraria, EFA, que se encuentra en la localidad. El pueblo del Marquesat tiene pendiente la elaboración del plan, ya que este depende de una subvención de la Conselleria.
‘‘Nunca se había hecho nada, en cuanto a este tema, y no llegamos a todo por lo que vamos despacio. Esperamos poder contar con el programa para 2007’’, declaró el alcalde de Llombai, David Cervera.
Mientras llega esta medida, el Consistorio se encarga de conservar en buen estado los bosques de la localidad durante todo el año, así como de realizar mejoras en los caminos que llevan a las zonas boscosas para facilitar el acceso a los bomberos en caso de emergencia.
En la Sierra de Corbera se está efectuando el aseo del terreno pero a pesar de estas actuaciones “no contará con vigilancia este estío” al no estar considerada como paraje natural, como aseguró el alcalde de la localidad, Leopoldo Hernán. En lo referente al plan de prevención, Hernán comentó que próximamente se reunirán con el gobierno de Alzira para concretarlo.
Por otra parte los ecologistas no tienen muy clara la competencia del Consistorio alcireño en esta materia.
‘‘Los responsables políticos no tienen ni idea de este tema, por lo que tendrían que dejar actuar tranquilamente al voluntariado y no poner impedimentos’’, destacó Voro Pérez, miembro de Ecologistas en Acción y fundador de Vacif.
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