Que valoración nos puede hacer de estas primeras semanas al frente de la alcaldía?
–Han sido semanas de mucho trabajo, mucha gente quiere hablar con el alcalde teniendo en cuenta que este ha cambiado. Hemos contactado con los funcionarios del Ayuntamiento para conocer sus necesidades. Pero la sensación, si te olvidas del cansancio, es muy positiva porque ves que la gente tiene ganas de colaborar y trabajar con el nuevo equipo de gobierno.
–Acude al Ayuntamiento en bicicleta, participa en pruebas deportivas, huye de americanas y corbata y prefiere un atuendo mas informal a la hora de vestir... ¿Le convierte todo ello en un alcalde mas cercano?
–Yo soy una persona normal que ahora, por circunstancias, es el alcalde de su pueblo. No quiero renunciar a cosas que me gustan, como el deporte o la forma de vestir. Creo que eso me hace recordar de donde vengo y donde estaré dentro de unos años. Por eso quiero que mi despacho esté siempre abierto y que la gente me pare por la calle para comentarme cualquier cosa. Yo siempre he sido así, y el cargo ni me ha cambiado ni me cambiará. Yo siempre seré Baldo.
–Tras apenas unos días como alcalde tuvo que hacer frente al primer ‘marrón’ de la legislatura, la anulación por parte de la Delegación del Gobierno del incremento salarial a los trabajadores del Ayuntamiento. ¿Como lo encajó teniendo en cuenta que venía a dar la razón a sus planteamientos cuando estaba en la oposición?
–La Delegación del Gobierno reconoce, en parte, nuestros planteamientos. Eso significa que no eran tan poco cuerdos como algunos dijeron. Ahora debemos sentarnos todas las partes, políticos y representantes de los trabajadores, y llegar a una solución negociada. Hemos mantenido dos entrevistas con la Delegación y con los sindicatos, hemos pedido un tiempo para poder llegar a un acuerdo. Probablemente todos tendremos que ceder para cerrar definitivamente este tema.
–De todas las decisiones que ha tenido que adoptar en este escaso mes de mandato, ¿cual le ha costado más de tomar?
–En política tienes que tomar decisiones continuamente y ello te obliga a decir que no o que no puede ser tan rápido como querría el ciudadano. Me costó mucho decirle a una mujer con graves problemas y con cargas familiares que no podía ayudarla en ese mismo momento y que las ayudas debían de seguir su procedimiento. Por suerte ya hemos conseguido ayudarla.
–Desde un principio mostró su disposición a asumir la concejalía de Urbanismo. ¿Por qué?
–Porque se trata de un tema fundamental en la vida de una ciudad. Y ante la tromba de irregularidades que aparecen en los medios de comunicación de otros ayuntamientos, y teniendo en cuenta que fue un tema que trabajé mucho durante la anterior legislatura, es una responsabilidad que he querido asumir personalmente. Creo que hay que hacer mucho durante estos cuatro años.
–En política se dice que los programas electorales están hechos para no cumplirse. ¿Es esto más cierto todavía en el caso de gobiernos formados por muchos partidos?
–No es nuestro caso. Justamente lo que mas nos ocupó durante las negociaciones para formar el actual gobierno fue la confrontación de los tres programas, para elaborar un común denominador. Puedo afirmar que ninguno de los tres partidos ha renunciado a alguna medida fundamental. De hecho ya hemos empezado a trabajar en algunos asuntos que llevábamos en nuestro programa como es el autobús urbano.
–¿Que actitud espera de la oposición en estos cuatro años?
–Espero una oposición responsable y educada. Y al mismo tiempo colaboradora en la acción de gobierno dentro de las respectivas posibilidades de cada partido. Es evidente que debemos mantener relaciones fluidas sobre todo con el PP, ya que ellos mandan en el Gobierno Valenciano y en la Diputación.
–¿Como serán sus relaciones con El Perelló y el Mareny? ¿Cumplirá con los convenios vigentes en materia de transferencias y competencias o, por el contrario, seguirán vulnerándose?
–La intención del equipo de gobierno es cumplir todos los convenios vigentes y, mediante la negociación, mejorarlos si es posible. Pero es evidente que tendremos que hilar mas fino en la letra pequeña de los convenios, no nos podemos permitir cuatro años mas de desacuerdos y recelos. Creo que habrá que establecer claramente cuales son las obligaciones de Sueca y cuales las de El Perelló y El Mareny. Todos saldremos ganando.
–Sueca, según recogen algunos estudios, sufre una pérdida paulatina de servicios y, por tanto, de peso comarcal. ¿Cree usted que se le puede dar un vuelco a esta situación?
–Tenemos que reforzar la capitalidad de Sueca, tanto desde el punto de vista económico como social o cultural. Ya hemos comenzado gestiones para traer nuevos servicios a la ciudad para la comarca.
–¿Como es la situación financiera del Ayuntamiento? ¿Es tan limitada como se dice? ¿Como se las ingeniarán para reflotar las cuentas?
–Es difícil. Una administración local siempre tiene unos recursos limitados. Además asume servicios que no le corresponden pero que la ciudadanía le reclama por ser la mas próxima. La solución es ser austeros y saber recurrir a las diversas instancias para que lleguen todos los fondos que puedan, mediante convenios o subvenciones,....
–Háblenos de los proyectos prioritarios para esta legislatura.
–En Educación estaríamos hablando de los colegios de El Perelló y el Mareny, la reforma del colegio Carrasquer y la creación de la Escuela Oficial de Idiomas. Respecto a Cultura debemos hacer realidad la nueva biblioteca municipal, la Casa Joan Fuster y recuperar los Molins de la Vila. Otros asuntos prioritarios serán la construcción de una residencia y centro de día para personas discapacitadas psíquicas, un centro de día para personas mayores y hacer viable económicamente la residencia Sant Josep. Trabajaremos para poner en marcha un autobús urbano y construir una nueva pista polideportiva cubierta.
–Si el Bloc hubiese anunciado un acuerdo con el PSPV de Gil antes de las elecciones, ¿cree que los resultados hubiesen diferido?
–Eso es política ficción y no lo podemos saber. Pero teniendo en cuenta como se desarrolló la legislatura anterior, supongo que el electorado no lo hubiese entendido. Pero imagino que lo mismo hubiese pasado si hubiésemos anunciado un pacto con el PP o ERPV.
– ¿Es cierto que usted era de los pocos militantes del Bloc que veía con recelo un pacto con el PSPV?
–No. Nuestro partido se caracteriza por una fuerte democracia. Todo se discute y se debate abiertamente. Después, si es necesario, se vota. En las negociaciones todo el mundo expresó sus ideas y el sentido de nuestra militancia era un pacto de progreso. Y así lo hemos hecho.
– ¿Por qué no hubo ni siquiera negociaciones con ERPV?
–A parte de que no era una fuerza necesaria, ellos mismos se excluyeron nada más pasar las elecciones.