El torero alicantino Luis Francisco Esplá, quien se recupera de las tres cornadas sufridas la pasada semana en la plaza de toros de Ceret (Francia), reaparecerá el 18 de agosto en Estepona (Málaga), según anunció ayer el diestro.
Para preparar este regreso, Esplá quiere retomar el pulso a la muleta en quince días, a pesar de que los médicos han establecido un periodo de recuperación de un mes. “Uno observa que se le va la temporada y es entonces, cuando decide que debe desplazar el umbral del dolor”, afirmó Esplá en su primera comparecencia de prensa, tras la cogida. “Ha sido una de las más graves de mi vida”, dijo el diestro en alusión a esta cogida, que le infringió tres cornadas.
Una en tórax “con dos trayectorias”, otra en el escroto, “que aún precisa de drenajes”, y una tercera en la zona del parietal derecho que, además de derivar en un cicatriz de “varios puntos de sutura, me ha provocado una pequeña parálisis”. Explicó que el nervio parietal derecho presenta una traumatización que ha desembocado en una pequeña parálisis en la zona superior de la ceja derecha, que, según los médicos, podría corregirse en seis meses.
Acompañado por su hijo, el novillero Alejandro Esplá, y su apoderado Francisco Sánchez, el torero alicantino explicó que afrontó la cogida “con serenidad absoluta” y sin temer en ningún momento por su vida pues era conocedor de “la sensatez, la cordura, el buen hacer y la perfecta coordinación” de los facultativos de la enfermería del ruedo francés. “No quiero desproporcionar lo que ha ocurrido. La cornada parecía muy grave al principio, pero luego tal gravedad fue algo menor”, manifestó el diestro, quien aseguró que su mujer fue la primera en “desdramatizar” la cogida y “quien pidió calma”. “Ni quiero exagerar ni soy el héroe que no soy”, añadió Esplá, quien consideró que hay “toreros que cuando les dan una cornada, salpican toda España de sangre”.
Preguntado sobre cómo recuerda la cogida, manifestó que fue consciente de la primera cornada, la que le afectó al escroto, “pero a partir de ese momento ya sólo recuerdo voces, ruidos de prisas”.
“El toro era muy complicado y el viento me impidió hilvanar la faena, por lo que, en mi voluntad de trabajar y justificar mi labor, la prolongué posiblemente demasiado”, relató el diestro.
Otra forma de ver la vida
“A nivel profesional esta cogida no me afecta, pero a nivel anímico y personal, me hace entender la vida de otra forma”, expuso un sonriente Esplá, quien en distintos momentos de la rueda de prensa indicó que “si algo tiene esta profesión, es que te enseña a vivir”.
Ante la pregunta de si este grave percance puede influir en su retirada, Esplá, que cumplirá 50 años un día después de participar en la corrida de Estepona, aseguró que “hay cuerda para rato, pero también sentido común”.
“Tengo mi día y mi hora, y lo haré, pero no se puede cercenar la vida de un artista toscamente”, manifestó el torero. No obstante, el apunte más importante lo ofreció para aseverar que tan pronto “como Alejandro –su hijo– enderece la proa, éste será el primer signo de que tengo que buscar puerto”.
Hasta la fecha, y con 31 temporadas como torero, Esplá ha estoqueado 1.087 corridas de toros, es el diestro que más veces ha sido anunciado en los 61 años de historia de la Feria de San Isidro de Madrid (25 ferias y 48 festejos) y es el segundo matador que más corridas ha lidiado en la plaza de Toros de las Ventas, con 83 corridas.