El agua del Jordán caerá esta tarde sobre la pequeña cabeza de la infanta Sofía. El cardenal arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, la derramará con una concha de plata procedente del Palacio Real. Él será el encargado de oficiar una ceremonia que tendrá lugar en el Palacio de la Zarzuela y que comenzará a partir de las 19.30 horas. Como ocurrió en el bautizo de su hermana, la Infanta Leonor, primogénita de los Príncipes de Asturias, el arzobispo castrense, monseñor Francisco Pérez González, auxiliará a Rouco Varela durante la ceremonia.
Al bautizo no asistirá el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, de viaje oficial en México. El Ejecutivo estará representado por la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega y el ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo.
La Infanta Sofía recibirá el bautismo cuando cuente con dos meses y medio de vida, la misma edad con la que fue bautizada su hermana el 14 de enero de 2006. Cambiará, eso sí, el lugar. Su hermana la Infanta Leonor fue bautizada en el vestíbulo de la residencia de los Reyes, como ocurrió con el Príncipe de Asturias el 8 de febrero de 1968, y las Infantas Elena y Cristina.
La segunda hija de los Príncipes de Asturias, nacida el pasado 29 de abril, tendrá como padrinos a su abuela materna, Paloma Rocasolano, y a Konstantin de Bulgaria, príncipe de Vidin y amigo personal de don Felipe. Durante el acto religioso se cumplirán todos ritos que mantiene la Familia Real desde tiempos de Felipe IV. Así, además de recibir el sacramento con agua del río Jordán, enviada
ex profeso
por los franciscanos de Jerusalén, se utilizará la pila de Santo Domingo de Guzmán, al igual que se hizo en los bautizos del Príncipe de Asturias, de la infanta Leonor y de las infantas Elena y Cristina.
Se trata de una pieza románica del siglo XII realizada en piedra blanca sin tallar y recubierta de plata con adornos dorados. Esta pila está reservada para cristianar a príncipes e infantes de España. Santo Domingo de Guzmán fue bautizado en ella en la iglesia de castillo de los Guzmanes, en la villa de Caleruega (Burgos). Al ser santificado en 1234 por el papa Gregorio IX, la pila, que se conserva en el monasterio de Santo Domingo el Real de Madrid, se convirtió en una reliquia y comenzó a ser venerada.
Rosas desde Valencia
La infanta vestirá el mismo faldón que utilizaron su abuelo paterno, don Juan Carlos, su padre don Felipe, su hermana Leonor, sus tías las Infantas Elena y Cristina y sus seis primos. Los invitados, según ha difundido por la Casa Real, quedarán reducidos a los familiares de los Reyes, los familiares de la Princesa de Asturias, autoridades de la Casa del Rey, altas instituciones del Estado, amigos personales de la Familia Real y el personal médico del Ruber Internacional que atendió a Letizia Ortiz.
Las flores que adornarán la ermita y los jardines de la Zarzuela proceden de Valencia. Se trata de 18 centro florales compuestos principalmente por rosas alternadas con variedades vegetales que recorren todas las gamas del verde. La alcaldesa de la ciudad, Rita Barberá, dijo que este era el regalo que hacía Valencia a la Corona. “Es nuestra muestra de afecto y cariño”, subrayó.