El acuerdo de la Federación Valenciana de Municipios y Provincias (FVMP) por el que quedan determinadas las retribuciones de los alcaldes y concejales con dedicaciones exclusivas es completamente obviado por todas las primera autoridades pese a que ellos mismos fueron los que aprobaron este protocolo.
La mayoría de los nuevos munícipes cobran más de lo que establece la FVMP y son pocos los que tienen un salario por debajo de estas recomendaciones y muchísimos menos los que cumplen con estos criterios.
En este último grupo se encuentra el alcalde de Gandia, José Manuel Orengo (PSPV), quien percibe la cantidad que marca la FVMP, 61.000 euros para una ciudad de entre 50.000 y 100.000 habitantes y con 25 concejales.
En las capitales de provincia, los alcaldes de Valencia y Castellón cobran más de lo recomendado por la FVMP y el de Alicante menos. Para todos el sueldo establecido es de 77.988,24 euros brutos anuales. Sin embargo, mientras Díaz Alperi en Alicante cobra 72.000 euros, Rita Barberá en Valencia alcanza los 90.000 euros y Alberto Fabra en Castellón los 86.800 euros.
Sueca
Por su parte, el alcalde de Sueca, Joan Baldoví (Bloc), es uno de los responsables municipales que menos cobra, 33.000 euros, una cifra muy por debajo de los más de 59.000 que podría ganar según el baremo acordado por la FVMP. Baldoví aseguró que su salario “es el mismo que tenía cuando era director de la Escuela de Adultos de Sueca”, y cumple así con lo que prometió durante la campaña electoral.
“Yo soy el primero que reconoce que los alcaldes tienen que tener un sueldo acorde a la responsabilidad del puesto, por lo que no critico a quien cobre algo más que yo”, resaltó. Sin embargo, el máximo responsable de Sueca precisó que existen cargos municipales que perciben unos ingresos “que superan los recomendados por la FVMP”.
“Hay verdaderos destarifos”, añadió, recordando los casos del alcalde de Algemesí -quien finalmente ha anunciado que no llevará a cabo la subida prevista- o el del que ocupara el mismo cargo en la Vilajoiosa en la pasada legislatura.
Por último, Baldoví incidió en que no debería recibir el mismo salario “el político de un municipio grande que el de uno pequeño, pero siempre teniendo en cuenta que no se puede entrar en esto pensando en hacerse rico”.
Uno de los últimos casos que ha vuelto a avivar la polémica ha sido el del equipo de gobierno de Náquera (PP), que aprobó el pasado viernes un aumento de sueldo general. Gracias a esta medida el alcalde, Ricardo Arnal, ganará durante esta legislatura en torno a un 60% más que en la anterior, al pasar de unos 30.000 euros anuales a cerca de 49.000.
El propio implicado justificó esta subida por estar “dentro de los límites orientativos de la FVMP”, que establece que los máximos responsables de consistorios que cuenten con un presupuesto de entre 6 y 15 millones de euros pueden ganar entre 48.000 y 59.000 euros. Sin embargo, si nos atenemos al número de concejales de Náquera, 11, el sueldo debería ser de 36.000 euros.
El secretario general de la FVMP, Francisco Micó, explicó que efectivamente la propuesta fue aprobada por unanimidad de todos los partidos que conforman la citada Federación, el Partido Popular, el PSPV, Bloc, Unió Valenciana y Esquerra Unida.
En cualquier caso, Micó aseguró que los salarios que se establecen en ella son completamente orientativos. ‘‘Se trata de recomendaciones y orientaciones a la hora de establecer las retribuciones en los salarios de los alcaldes, pero éstos no tienen obligación de cumplirlos’’, argumentó Micó.
Los criterios que se usan para establecer estos salarios por parte de la FVMP son el número de concejales de cada Ayuntamiento, el número de habitantes y el presupuesto de cada uno de los municipios.
Sin embargo, la Constitución Española otorga a las autonomías locales la potestad de determinar estos salarios en función de las circunstancias de cada municipio y de las actividades que desempeñen estos concejales al servicio de cada una de las entidades locales.
El protocolo
Según establece el citado protocolo de la FVMP, para calcular las retribuciones para los concejales, incluyendo a los Tenientes de Alcalde, ‘‘se aplicará una reducción, de al menos, entre el 10 y el 25% sobre la retribución fijada para el Alcalde’’.
Respecto a las dietas e indemnizaciones, este acuerdo marca que las que se produzcan ‘‘por asistencia a las sesiones y reuniones de la propia Corporación Local deben ser de la misma cuantía para todos los miembros de la misma’’.
Todo ello, prosigue el texto, ‘‘teniendo en cuenta que aquellos que perciban retribuciones por dedicación exclusiva o parcial no tendrán derecho a estas asignaciones que se entienden comprendidas en la retribución o compensación económica que perciben’’.
El mismo protocolo establece algunas otras recomendaciones. Así, en cuanto al límite de los salarios, y como criterio orientativo, ‘‘la retribución establecida, en ningún caso deberá superar la correspondiente al Presidente de la Generalitat’’.