El anda estaba lista. Los festeros, también. Los músicos, en sus puestos. Pero, ¿dónde está el cura?
Por primera vez desde que Tavernes de la Valldigna comenzó a celebrar la fiesta del Crist de la Sang, los actos no incluyeron una parte fundamental de toda fiesta religiosa: la eucaristía. Y la procesión tampoco contó con los protagonistas habituales. Faltaba el sacerdote.
Y es que ninguno de los dos párrocos de Tavernes pudo asistir a las celebraciones. Uno de ellos tenía un compromiso ineludible fuera del municipio, y el otro se encuentra convaleciente en su domicilio tras una operación.
Ante esta situación, los propios devotos, movidos por su fe al patrón, decidieron ofrecerle un rezo al Cristo.
Los festeros aseguraron entender esta situación, fruto de un cúmulo de coincidencias, pero aún así lamentan que no se haya podido ofrecer una eucaristía en honor al patrón de Tavernes.
“Desde hace muchos años organizamos una eucaristía al Crist de la Sang. Estamos luchando por mantener esta fiesta tradicional y agradecemos la ayuda que hemos recibido por parte de nuestros colaboradores”, aseguraron.
La procesión del Santíssim Crist de la Sang se celebró este
miércoles con un tradicional porrat en el paraje del Clot de la Font, que logró reunir a centenares de vecinos.
En la comitiva se encontraban no sólo los festeros del Cristo, sino también los de la Divina Aurora, así como comisiones falleras y miembros de la nueva Corporación Municipal.
Las fiestas del Crist de la Sang acabar hoy con una programación que se iniciará a las ocho de la mañana con la despertà. Se organizarán juegos infantiles y una comida a base de fideuà para todos los festeros.
Por la tarde se ha previsto un pasacalle a las 20 horas y una gala de variedades a medianoche.