Desde hace unos meses, los accesos terrestres a las calas rocosas de Xàbia se resquebrajan en cadena. A los problemas geológicos ya registrados en La Granadella, el Tangó y Ambolo ahora se suman los detectados en Les Caletes.
El Ayuntamiento de Xàbia precintó ayer por la mañana el camino de acceso a la Cala Blanca tras percibir desprendimientos de rocas en la zona.
El aviso llegó desde la Policía Local y después de examinar lo ocurrido, el departamento de Medio Ambiente decidió, con carácter preventivo, evitar el paso a las personas hasta que se haya saneado el lugar.
Según admitieron fuentes especializadas, la piedra que se ha desprendido los últimos días no es mucha, pero el nivel de fisuras en el acantilado es muy elevado y hay peligro para los usuarios habituales de esta zona.
Por ello, se ha contactado con una empresa especializada en trabajos en altura para que entre hoy y mañana lleven a cabo los trabajos de emergencia. Se deberá romper y retirar las piedras con menor estabilidad y tal vez colocar unos mayazos para sujetar los materiales débiles.
El plan de choque busca poder reabrir el acceso de cara al fin de semana, puesto que la Cala Blanca o Les Caletes son la zona de baño preferida de muchos javienses y turistas, que estos días ya están llegando a la localidad a pasar los días de vacaciones.
No obstante, en el caso de que esto no fuera posible hay una alternativa para llegar a la segunda y tercera caleta.
Desde el departamento municipal se ha constatado que la parte superior parece consolidada y sin riesgo de desplomes. Ahora, la única forma de llegar a la zona de baño es el sendero que hay unos metros arriba y que unos propietarios tienen tapiado y vallado como privado desde hace cuatro años.
Como ya informó ayer LAS PROVINCIAS, alguien ha roto las vallas metálicas con las que una familia trataba de franquear el paso a ajenos pero el camino está repleto de maleza y jalonado con pedruscos que, en este caso, han sido colocados a propósito para dificultar el tránsito.
Normalidad
Desde el Consistorio se prevé reabrir el camino que bordea las calas en los próximos días. Sin embargo, se recalca la necesidad de estudiar la situación con seriedad y técnica.
Y es que la zona de Les Caletes es geológicamente muy complicada. Compuesta por una superposición de capas endebles, de materiales arcillosos, y minerales pesados como las margocalizas, es especialmente sensible a las inclemencias metereológicas.
De hecho, el efecto de los vientos y lluvias provocan que resbalen la arena y las rocas queden sueltas por la zona.
Ambolo cerrado
Y mientras en la Cala Blanca la situación parece de fácil solución, en la zona de Ambolo, el acceso permanece cerrado totalmente al público, visitantes y vecinos, desde el pasado mes de septiembre. Un desprendimiento alertó a los responsables del departamento técnico municipal de Xàbia quienes tras una exhaustiva evaluación del estado de la zona, aconsejaron llevar a cabo el vallar un perímetro de 30 metros a lo largo de los acantilados para evitar peligro.
El problema en esta cala nudista es mucho más complejo. Estabilizar el acantilado para frenar los desprendimientos requiere de una costosa inversión, similar a la realizada recientemente en la zona del Moraig del municipio de Poble Nou de Benitatxell, o antes, en La Granadella. Colocar una pantalla formada por redes de tensión para soportar los desprendimientos.
El Ministerio de Medio Ambiente, en principio no parece dispuesto a hacerse responsable de los gastos del proyecto necesario en Ambolo al ser una zona de propiedad municipal, y excluida de la franja de dominio público marítimo terrestre.
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