Los 28 propietarios legales de los 240.000 metros de las Salinas que el Ministerio de Medio Ambiente quiere proteger reivindican sus derechos y que no les expropien sus tierras sin más.
Geroni Belliure, uno de los dueños de los terreno aseguró ayer que “la de las Salinas es una vieja historia”. En 1987, cuando era alcaldesa, Violeta Rivera, (PSPV), la munícipe planteó que la mejor forma de proteger este paraje natural era declarando el área como zona marítimo-terrestre.
En 1993, el Ministerio aprobó la propuesta de Rivera y “fue entonces cuando los afectados entramos en acción” para evitar que se les expropiaran sus tierras sin ninguna retribución económica. Recurrieron al TSJCV e incluso en 2003 llegaron al Supremo “con el objetivo de que se tuvieran en cuenta nuestras peticiones” que eran entonces las mismas que ahora.
Belliure dijo que pretenden que se pague un justo precio por sus propiedades o bien que se haga efectiva una permuta de los terrenos. De hecho, “en 2003 el Supremo dijo que las Salinas era una finca de propiedad privada” y ahí quedó el tema.